Este martes, un juez procesó a la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, debido al supuesto lavado de dinero y por presuntamente dirigir una asociación que recibía sobornos.
Claudio Bonadío fue el juez federal que se encargó de ordenar un embargo a los bienes de Fernández que cubren la suma de 130 millones de pesos ―equivalentes a 8.3 millones de dólares― asimismo, emitió una prohibición para que la expresidenta y sus hijos Máximo y Florencia no salgan del país.
Además, la exmandataria se encuentra acusada de haber manipulado el mercado cambiario, lo que causó un desbalance económico a la moneda argentina durante su mandato, así como concesiones fraudulentas en obras públicas.
Todo el dictamen fue publicado en la página de Internet del Centro de Información Judicial en donde indicó el juez que Kirchner es «penalmente responsable de los delitos de tomar parte en una asociación ilícita en calidad de jefe, el cual concurre en forma real con el delito de lavado de activos de origen ilícito agravado… por ser funcionario público».
A Máximo Kirchner, hijo de la exmandataria le fueron retenidos cerca de 130 millones de pesos argentinos (ARS), mientras que a Victoria le fueron embargados 100 millones.
En tanto, Fernández de Kirchner indicó que los jueces sucesores de Mauricio Macri la han vuelto el blanco de todas las denuncias.
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