Beatriz Merino Rodríguez ayudó a Antonio Jiménez Carrichi a terminar con la vida de su padre. Este acto los ha hecho acreedores a siete décadas en la cárcel para la dama y cadena perpetua para el hijo asesino. Así lo estableció un juez con sede en Texcoco.
El homicidio tuvo lugar en la Unidad Habitacional Geovillas de Costitlán, municipio de San Vicente Chicolopan, el 24 de junio de 2014, informó la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM).
Aquel fatídico día, Antonio y su padre llegaron a casa, donde ya los esperaba Beatriz; acto seguido, ambos atacaron al señor con armas punzocortantes. Los sentenciados huyeron del lugar a bordo de un vehículo. Ambos homicidas fueron localizados y detenidos por la policía estatal, quienes los remitieron ante el Ministerio Público.
HOY NOVEDADES/EDOMEX







