La transición entre el gobierno priista ―que había dominado desde hace varias décadas― al panista en el año 2000, con la salida de Ernesto Zedillo y el relevo de Vicente Fox Quesada con el «cambio verdadero» y el famoso «hoy, hoy, hoy», hizo creer a los mexicanos que la situación en el país podría modificarse para bien. Durante esos años, la actual diputada del partido Movimiento Ciudadano, Vania Roxana Ávila García, se encontraba desempeñándose dentro de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), por lo que vivió, de primera mano, el cambio de estafeta.

Al respecto, la funcionaria habló sobre el hartazgo por una misma fuerza política después de la Revolución en México, fue la razón por la que se generó una expectativa bastante grande con el «cambio verdadero»; no obstante, conforme fue pasando el tiempo, el narcotráfico, la inseguridad y la pobreza se apoderaron del país, pero aun así el partido continuó en Los Pinos.
La diputada de Movimiento Ciudadano externó que el PAN desaprovechó «una gran oportunidad», incluso señaló que la izquierda se encontraba expectante ante los cambios que podían sucederse tras la esperada salida del tricolor. Pero no fue así, de hecho «fue cuando más se agudizaron los problemas de los cárteles en nuestro país, de la inseguridad». Algo de lo más lamentable, desde su óptica, es el número de muertos que arrojó la guerra contra el narcotráfico implementada por el gobierno calderonista.
Ante esta situación, y previo al año de las elecciones presidenciales, Ávila García considera que es entendible «que muchos grupos de la población ―los más vulnerables― pidan a gritos un cambio real de régimen y, por supuesto, de color a nivel presidencial».

La funcionaria no dudó en resaltar la enorme participación ciudadana que fue el principal impulsor del cambio en Los Pinos, y al ser cuestionada sobre cómo y qué tanto ha cambiado si se compara con la que se vive actualmente, aseveró: «es muy interesante, por un aparte observamos una gran desilusión, hartazgo ante la falta de credibilidad; de muchos sectores, sobre todo de los jóvenes». Sobre este grupo, la política indicó que ha llegado un punto en el que se considera que todo es lo mismo, que todos los partidos políticos tienen las mismas prácticas, «es lamentable, pero entendible» sentenció.
Esto ha propiciado que los votos se regalen a cambio de una «dádiva, pues se ha perdido la esperanza de que, a través del voto, se pueda cambiar el «devenir de nuestro país», advirtió. Así, la participación ciudadana se fue incrustando en la mente y agenda de Ávila García, quien asegura que si se trabaja de manera adecuada, con base en los mecanismos idóneos, es posible captar la atención y el interés de los mexicanos.
HOY NOVEDADES/CDMX






