El gobernador y fiscal general del estado prometen proteger a los «dreamers».
Son alrededor de 800 mil inmigrantes jóvenes los que podrían ser deportados.
Después de que diversos medios estadounidenses reportarán que el mandatario estadounidense, Donald Trump, planea poner fin al programa Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA, por sus siglas en inglés), el gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, y el fiscal general del estado están dispuestos a demandarlo por dicha acción.
Trump quiere derogar la ley que protege de la deportación a inmigrantes que llegaron a Estados Unidos ilegalmente cuando eran niños, sin embargo, planea darle al Congreso estadounidense seis meses para delinear una legislación que reemplace dicha ley.
Por ello, Cuomo aseveró que «la acción de presidente cambiará drásticamente la vida de cientos de miles de personas jóvenes que nunca pidieron que Estados Unidos fuera su hogar».
Cabe mencionar que DACA no cambia el estatus legal de un inmigrante, sino que protege de la deportación y da el derecho de trabajar a los denominados «soñadores», jóvenes llegados a Estados Unidos como niños y que viven ilegalmente en el país.
Desde su lanzamiento en 2012, Daca ha apoyado a cerca de 800 mil inmigrantes.
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