Las autoridades municipales tiene previsto declarar a Nezahualcóyotl como «zona de desastre» con el propósito de recibir recursos por los daños presentados.
Cuando apenas se estaba normalizando el servicio tras el sismo del pasado 7 de septiembre, el nuevo movimiento telúrico volvió a arremeter contra las tuberías recientemente reparadas.
El sismo de 7.1 grados del pasado martes dejó fuertes daños en varios puntos de nuestro país, y en el Estado de México no fue la excepción. El municipio de Nezahualcóyotl fue uno de los que presentaron serias afectaciones.
Uno de los mayores problemas que tendrán que enfrentar los habitantes del municipio del “Coyote Hambriento” será la falta de agua, pues las tuberías ubicadas en la avenida Texcoco –las cuales abastecen a gran parte de la zona oriente– volvieron a sufrir severas afectaciones y a presentar fugas, por lo que el suministro del vital líquido es nulo.
Alrededor de 200 mil habitantes del municipio sufren por la falta del vital líquido; además hay otras afectaciones como las bardas y transformadores caídos.
Además, la biblioteca pública José Vasconcelos, en la colonia Maravillas, también sufrió los estragos del temblor. Algunas grietas menores y gran parte de los estantes fueron derribados, así como las mesas y escritorios en el lugar; sin embargo, no hay reporte de daños mayores en la estructura. También el panteón municipal, ubicado en la colonia Esperanza, padeció el movimiento telúrico y vio caer una de las bardas que lo limitan.
Sin olvidar, claro está, las miles de viviendas que presentaron daños, en mayor o menor medida, y que se encuentran en evaluación por parte delas autoridades competentes. Cabe mencionar que el lunes el alcalde Juan Hugo de la Rosa oficializará la cifra de daños y damnificados por el sismo.








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