El ex jefe de campaña de Donald Trump fue puesto bajo arresto domiciliario.
Trolls inundaron Facebook de publicidad que pudo haber afectado la decisión de los votantes en las pasadas elecciones presidenciales norteamericanas.
Dicen que en los días malos, lo único que se puede hacer es reír, pero ¿qué pasa cuando se tiene un día pésimo? Y es que a Paul Manafort, ex jefe de campaña del ahora presidente Donald Trump, este lunes le está lloviendo sobre mojado, ¿Por qué?, bueno, imagínense lo siguiente:
Poco a poco abres los ojos para darle la bienvenida a un nuevo y maravillosos lunes; un lunes que pareciera ser como cualquier otro, pero no, porque recuerdas que se te acusa de haber confabulado con Rusia para intervenir en las elecciones presidenciales de tu país pero, además, se te señala de ser partícipe de actividades ilegales como el lavado de dinero; así que, para evitarte problemas, decides entregarte al FBI para demostrar tu inocencia, cual blanca palomita que eres.
Sin embargo, nadie te cree por más que alegas ser not guilty, pero bueno, no importa, tú estás tranquilo con tu conciencia; sin embargo, hay alguien que quiere echarte a perder el día (y todos tenemos a ese alguien), y en este caso se trata de una jueza que no te cree para nada que seas inocente pero aún no puede demostrar lo contrario; así que, para prevenir que te des a la fuga, te quita tu pasaporte, pero ¡ah!, las cosas no acaban ahí, sino que por alguna razón le sigues dando mala espina, así que lo siguiente que hace es ordenarte arresto domiciliario –no pudiendo salir de tu casa más que para asuntos legales, ir al médico o a misa (ya saben, pura cosa divertida)- y advirtiéndote que si te sales del perímetro permitido te espera una multa de nada más y nada menos que 10 millones de pesos. Ufff vaya lunes, ¿no?
Pues sí, este fue el lunes de Manafort, a quien se le acusa de crímenes como lavar dinero y haber tenido cierta relación con Rusia para intervenir en las elecciones presidenciales de EU el año pasado pero, ¿será verdaderamente inocente, como él lo presume?
Esto resulta difícil de creer tan sólo por los resultados que cada vez más se saben sobre el llamado Rusiagate, pues se ha hecho público que Facebook entregará al Congreso estadounidense más información que relaciona a trolls rusos –conocidos como la Internet Research Agency- que afectaron de gran manera esta red social como Google previo a las elecciones presidenciales en las que Trump resultó ganador.
Ahora bien, supuestamente y durante días previos a las votaciones, Facebook se inundó de publicaciones y la difusión de contenidos que habrían «afectado» de cierta forma en la decisión de los electores norteamericanos, y es que ya ven que esta red social casi no influye en el pensamiento de sus usuarios.
Así, la compañía estaría declarando este martes que estos contenidos pudieron haber alcanzado a 126 millones de estadounidenses previo a las elecciones presidenciales, lo que resulta interesante por el hecho de que se reforzaría la hipótesis de una supuesta intervención rusa en las elecciones, pues la cantidad de gente a la que llegaron tales contenidos equivale prácticamente a más de la mitad de las personas estadounidenses con derecho a votar.
Ahora bien, esto deja claro que por «intervención rusa» no se habla solamente de estrategias o hasta dobles agentes como en las películas de espías, sino que basta con una simple «publicación», un «me gusta» o hasta un «compartir» para que se influya en los resultados electorales de cualquier nación que tenga acceso a estas redes. Así, la supuesta intervención de Manafort podría ser tan simple como desembolsar dinero para pagar este tipo de publicidad, y el si es culpable o no será decisión de las autoridades norteamericanas; sin embargo, ahora cabe preguntarse, ¿cuánto poder tendrán las redes sociales para influir en las elecciones presidenciales de cualquier país como, por ejemplo, alguno que deba elegir nuevo presidente en 2018?
Israel Yerena
HOY NOVEDADES/EN BOGA







