El asesino de Mara Castilla trabajó tanto para Uber como para Cabify.
Tras las amenazas de Uber de salir de Puebla, el Congreso local aprobó varias reformas a la Ley de Transporte.
La herida por el asesinato de Mara Castilla aún no cierra y ya se está desgarrando todavía más, pues este viernes la empresa Cabify anunció que ya ha reanudado sus servicios en el estado de Puebla, luego de que su servicio fue cancelado tras descubrirse que uno de sus choferes fue quien asesinó a la joven.
Y si bien se han aprobado nuevas medidas contra este tipo de servicios de «taxi ejecutivo», tal como lo es Uber y Cabify, cabe preguntarse si en verdad con estas normas los pasajeros deben sentirse más seguros, pues hay que recordar que además de que el asesino de Mara contaba con su «hoja de antecedentes no penales», éste también trabajó anteriormente en Uber, sin embargo, fue despedido por haber violado diversos protocolos de la empresa.
Entonces, si Cabify contrató a un hombre que había sido despedido de una empresa con el mismo giro, ¿lo hicieron porque quisieron darle una segunda oportunidad, o porque ni siquiera se toman la molestia de indagar un poco sobre la gente que contratan?
Bueno, pues sin importar si fue lo uno o lo otro, ahora tanto Cabify como Uber estarán obligados a transparentar el padrón de sus trabajadores, además de ser «corresponsables solidarios» en los accidentes y las situaciones ilícitas en las que lleguen a incurrir sus empleados (¿también mostrarán todo el apoyo en casos de asesinatos, o se seguirán pasando la bolita?).
Pero no sólo eso, sino que ahora y para brindar «todavía mayor seguridad», será obligatorio que la aplicación de estos dos servicios cuente con un «botón de pánico» y un «contacto de emergencia» para que los usuarios se puedan mantener comunicados con alguna persona de confianza durante todo el viaje y en cualquier momento de éste. Además, ahora las autoridades poblanas podrán acceder a la geolocalización que estas plataformas otorgan para llevar a cabo alguna investigación en caso de que cualquier (¿homicidio?) suceso se presente y lo requiera.
Sin embargo, aun y con que también se deberán realizar pruebas toxicológicas, psicológicas y psicométricas a sus empleados, otro de los puntos que causó mayor interés en estas nuevas normas fue la posibilidad de que ahora los usuarios podrán pagar en efectivo y no ya sólo con tarjeta.
Y es que al parecer este último punto es uno de los que mayor interés tenían en ser aprobados, pero, ¿por qué? ¿Será, acaso, porque esto representa mayores ingresos gracias a que un mayor número de gente podrá tener esta aplicación aun sin tarjeta?
Cabe resaltar que estas normas se aprobaron cuando el mes pasado Uber amenazó con dejar Puebla, por lo que el Congreso local aprobó la reforma a la Ley de Transporte. Entonces, no está de más preguntarse si esta renovación a las normas se debió a la seguridad de los usuarios, o si es para beneficio de estas dos empresas de «taxis» y que no se vaya del estado una gran inversión.
Israel Yerena
HOY NOVEDADES/EN BOGA







