No fui un candidato sacado de la chistera, trabajé para ser alcalde de Ecatepec: Gutiérrez Cureño
No fui un candidato sacado de la chistera, trabajé para ser alcalde de Ecatepec: Gutiérrez Cureño. Foto: Hoy Novedades

En entrevista, el exedil de Ecatepec, José Luis Gutiérrez Cureño, compartió sus aspiraciones políticas para 2018.

¿Qué lo motivó a dejar las filas del PRD?, ¿qué opina de las políticas «pactistas» del Sol Azteca?, ¿cuáles son los tres mayores problemas en Ecatepec? Lee aquí sus respuestas.

El 2006 fue un año caracterizado por la férrea contienda electoral entre el PAN y el PRD, protagonizada por los dos partidos políticos que, irónicamente, hoy día están a centímetros de entablar una histórica alianza electoral para ganar las presidenciales del 2018.

En ese mismo año, la onda expansiva alcanzó hasta el último confín de nuestro territorio nacional y meses antes del choque entre Felipe Calderón y Andrés Manuel López Obrador, José Luis Gutiérrez Cureño, arropado por el Sol Azteca, protagonizó, por primera y única vez, el triunfo de un candidato de izquierda en el gigantesco municipio de Ecatepec.

Quien escribe el presente texto cursaba apenas el CCH y ni por remota casualidad pudo tener una conversación con el nuevo alcalde; sin embargo, años después y a través del ejercicio periodístico, en este 2017, finalmente platicó con quien, en la primera década del 2000 le arrebatara al PRI su más importante bastión mexiquense.

Ahora como militante de Morena, el exmunícipe compartió con Hoy Novedades los mayores retos que vivió en su etapa como edil, qué fue de él después de terminar su gobierno, los motivos de su renuncia al PRD, quiénes son los responsables de las políticas «pactistas» del Sol Azteca, así como una breve anécdota de su relación con Cuauhtémoc Cárdenas y, por supuesto, sus aspiraciones políticas para el año próximo, entre otras cuestiones.

Sin más que agregar, aquí presentamos la primera parte de esta entrevista.

¿Qué fue de Gutiérrez Cureño, en lo político, al terminar su mandato como alcalde de Ecatepec?

Primero, puntualizar: a mí me tocó gobernar este municipio como consecuencia de un proyecto colectivo de trabajo que hicimos un grupo de activistas, podemos remontarnos al 86-87 que yo llego a vivir a Ecatepec, pero el acuerdo de comprometernos para ganar en Ecatepec lo hicimos en el 94.

De 2006 al 2009, mi participación esencial fue desarrollar un gobierno en la adversidad. Tenía yo en contra, y no lo digo de manera figurada, la oposición del gobernador Peña Nieto y la oposición del presidente Felipe Calderón: era un alcalde bajo acoso y sometido a todo lo que significaba el poder del doble presidencialismo o doble centralismo que se vive en México, el presidencialismo centralista federal y los virreinatos, que son los gobernadores.

No salimos victoriosos, lo reconozco, nos atropellaron. En un acuerdo PAN-PRI, el gobierno federal le permite al PRI mexiquense imponerse a la mala en el 2009 y eso nos somete a una circunstancia de exclusión, el habernos revelado contra el presidente Calderón y haber hecho lo mismo contra el PRI, en ese entonces la estrella en ascenso Enrique Peña, pues tuvimos que pagar las consecuencias de la marginación que fuimos víctimas, dentro y fuera de nuestro partido.

Cuando concluye mi periodo, sigo como consultor de esas dos redes de municipios y es ahí donde alcanzo a desarrollar nuevas habilidades, innovaciones y actualizaciones permanentes de la cosa pública municipal. Por supuesto, seguí siendo consejero nacional del PRD hasta el año pasado, yo renuncié al PRD en enero de este año para apoyar de tiempo completo a Andrés Manuel López Obrador.

«Regresé a organizar trabajo comunitario, que es el que me había llevado a la presidencia, tenemos una red actualmente, que es el Movimiento Progresista Mexiquense Trabajando por Ecatepec, que está presente en 200 comunidades de las 600 que tiene el municipio».

En los asuntos políticos, he seguido participando como consultor de la Asociación de Autoridades Locales y miembro del Consejo Consultivo de la Conferencia Nacional de Municipios. En el tema del municipalismo, hoy puedo preciarme de ser un ciudadano que se ha preparado y que está actualizado en los temas del gobierno local.

Compártanos cuál fue la principal razón que lo motivó a dejar las filas del PRD.

Esencialmente se trata ya de una falta de identidad con la ideología fundadora del PRD. El PRD era un partido rupturista, el planteamiento original de la Revolución Democrática no era un pacto para el cogobierno del país, el denominarnos «Revolución Democrática» significaba que con votos íbamos a romper con el sistema establecido.

Cuando el PRD llega al extremo de firmar el Pacto por México rompe con la ideología original, ya no había ruptura, ahora había acuerdo, que en la opinión de la mayoría de los dirigentes perredistas era lo correcto, pero en la opinión de algunos de nosotros no podemos reconocer que el sistema, estando en su peor momento, sea un sistema que haya que acordar que continúe.

Entonces, sostengo un diagnóstico distinto al de las tribus del PRD: no es el acuerdo lo que va a mejorar el país, sino la ruptura, ruptura con el sistema actual para crear uno nuevo. Eso ya no lo está peleando el partido, el Pacto por México fue el mejor ejemplo de que ya no está planteando sustituir al sistema, sino solo sustituir a las personas y los partidos en el gobierno y ya no hay identidad.

Me parece que la propuesta de Andrés Manuel, aunque conservador, es rupturista y, por lo tanto, ya sentía yo que la labor que podía hacer para ser congruente con mis ideas, con las necesidades de la sociedad y del pueblo mexicano, era estar en el lado que propone la ruptura para cambiar este sistema por uno nuevo y no pactar para ganar.

Si habláramos acerca de quién tiene la responsabilidad de que el PRD haya dejado de ser rupturista, ¿a quién nos referiríamos?

Es una responsabilidad colectiva en la que tienen mucho que ver, incluso, los que no fueron del PRD, pero votaban por el partido: nuestros electores, pues aunque votaban por la ruptura, no se involucraron en la vida interna del partido, dejándolo a merced de grupos organizados con ideologías distintas a las que habían hecho nacer al movimiento.

El PRD viene de un movimiento que fue la ruptura con el PRI, de Cuauhtémoc Cárdenas en el PRI, al que nos sumamos los partidos de izquierda y éramos un movimiento poderoso, fuerte, pero ese movimiento fue desvaneciéndose hasta quedar en una estructura partidaria.

En segundo lugar, los dirigentes, porque nuestro partido también fue caudillista, marcadamente Cuauhtémoc Cárdenas y luego Andrés Manuel, no construyeron un partido sólido y horizontal, construyeron uno vertical, en torno a la figura del presidente del partido.

Entonces, mientras a su alrededor se generaban grupos de interés, de poder y corrientes, al final denominadas tribus o corrientes, ellos ejercieron el poder en el partido de manera unipersonal, vertical y sin construir un movimiento horizontal.

Y tercero, quienes coincidiendo con la lógica rupturista no fuimos capaces de evitar la construcción de corrientes pactistas, también tuvimos la responsabilidad. Yo insisto, creo que fue todo un proceso de involución interna, el que finalmente terminó provocando que el PRD actuara contra las ideas originales que son las que están registradas en el INE, eso era lo más incongruente.

«Yo decía que los dirigentes del PRD eran ilegales, porque estaban actuando en contra de lo que está registrado en el INE como nuestra ideología».

Pero, finalmente, dentro de la minoría que yo participaba en el PRD ya no hubo condiciones de hacer valer nuestros planteamientos y terminé con un ciclo de muchos años de militancia en el mismo partido y ahora estoy en el entorno de Morena, tratando de ayudar al partido, a Andrés Manuel y al mismo tiempo incorporando mi propio movimiento en el municipio y fuera de él, a favor de la regeneración del Valle de México.        

¿Qué opina de las alianzas electorales que el Sol Azteca ha entablado con Acción Nacional y con MC?

Son muy pragmáticas, nada tiene que ver la declaración de principios y el programa del PRD con el del PAN, y los conozco ambos, se parecen en lo municipal, pero en el resto no; menos tiene que ver la propuesta del Panal, que ni siquiera llega a ser propuesta con la ideología del PRD, no hallas idea, es pragmatismo.

En la lógica de que el sistema está bien y lo único que funciona mal son los que hoy están al frente, están creando un frente para sustituir a las personas, no para cambiar al sistema, no con un programa distinto, entonces es un pragmatismo que no beneficia a la sociedad, no es útil, porque no va a cambiar nada.

Si esa lógica frentista, sin programa, llega a feliz éxito electoral, podemos correr la decepción práctica de que la gente no vea ningún cambio real.

Y ya lo estamos viviendo, los gobernadores que ganaron en el 2016, en la alianza PAN-PRD y con varios de estos partidos que hoy se mencionan, son gobernadores que han resultado un fiasco y una decepción, porque no tienen un programa que sustituya al régimen al que derrotaron.

«Ahí tienes el caso, para mí más patético, de Chihuahua, donde todos esperábamos de este señor Corral, un desempeño destacado y lo que vemos es que está atrapado en la ausencia de un programa que sustituya el deplorable estado en que dejó el PRI a esta entidad»

A su perspectiva, ¿cuáles serían los tres mayores problemas que urgen ser tratados en Ecatepec?

Como muchos de los vecinos de Ecatepec, creo que el problema principal es la prosperidad y tiene varias aristas, en Ecatepec hay desigualdad, si bien no se aprecian extremos tan marcados como en otras zonas del país, la pobreza que campea en el municipio se contradice con la riqueza de las principales empresas que aquí viven; con los niveles de lucro que realizan políticos y empresarios afines a ellos.

Entonces hay una gran desigualdad, los empleos de Ecatepec son de bajo perfil y de bajos ingresos y las oportunidades de negocios están limitadas a un sector muy chico de la población, esto provoca que haya muy poca actividad económica y muy bajos ingresos en la inmensa mayoría de los habitantes.

Ahorita mismo, la consecuencia del temblor no fue el temblor mismo, quizá, y con todo respeto para las víctimas fatales, el problema que tenemos es que la mitad de las escuelas están cerradas y la mitad de economía del municipio está parada.

En el tema de prosperidad, debo agregar que la gente necesita y aspira a financiamientos, muchas cuestiones, para activar su economía, toda la cultura del emprendedurismo y de las empresas sociales.

Luego, tenemos el segundo asunto, que intranquiliza a la población y es consecuencia de esta desigualdad y pobreza: el hecho de la violencia, escúchese bien, no solo es la inseguridad, es la violencia, la violencia con la que está actuando la delincuencia organizada y la no organizada, la violencia que se está manifestando al interior de las familias y al interior de las comunidades, en la vía pública, en los centros de trabajo, manifiestan un estado de insatisfacción tremendo.

Y mientras eso siga, el tema de la violencia en general es como la otra gran asignatura pendiente que tiene la agenda.

Finalmente, creo que la ciudad padece una crisis de servicios públicos y de infraestructura en estos momentos, aunque los indicadores dicen lo contrario, más de la mitad de la población padece de suministro de agua, yo creo que el 90% de la población padece del servicio de seguridad pública, cerca del 40% padece deficiencias del servicio de alumbrado público, cerca de un tercio de la población padece problemas de inundaciones, el cien por ciento de la población padece problemas de movilidad urbana, el cien por ciento padece problemas de abasto de alimentos a buen precio, el cien por ciento padece de altas tarifas en el transporte público.

«Indalecio rectificó una política que había implementado Eruviel en 2009 al 2012 y Bedolla, del 12 al 15, que fue rechazar los proyectos que la administración 2006-2009, nuestra administración fue una administración que creó tendencias».

O sea, todo el conjunto de infraestructura y servicios de la ciudad es el otro gran problema de la población. Entonces yo diría prosperidad, violencia y servicios públicos, los grandes temas de la agenda de los ciudadanos.

Junto a esa necesidad tenemos una realidad: los recursos de este municipio no son suficientes, solo pagan impuestos al municipio un tercio de los habitantes, aunque la gente paga su IVA, su impuesto a la gasolina, impuesto a los refrescos; esos impuestos no llegan al municipio, al municipio llegó la población, pero la población no le paga los impuestos locales al municipio.

Esa es una crisis tremenda, porque con lo que aporta un tercio hay que cubrir al cien y quien más te exige es quien más necesita y está en las zonas que aún no paga, es un galimatías que nosotros intentamos resolver.

¿En qué posición política se visualiza Gutiérrez Cureño para junio de 2018?

He tomado la decisión de apoyar a Andrés Manuel, ese es mi centro, porque es rupturista. Andrés debe ser presidente de México, porque propone romper el sistema actual, entonces lo voy a apoyar. La mínima posición en la que me espero ver es como ciudadano promoviendo el voto con otros ciudadanos a favor de Andrés.

Pero un sector de la sociedad me ve como eventual y potencial representante de algunos de ellos, no sé qué parte sea, algunos dicen que un tercio, otros un 10, otros que el 40, no sé, pero creo que hay una parte de la sociedad que me ve regresando al servicio público.

Hay otros que me ven incorporándome a la legislatura mexiquense, en la idea de que Morena puede tener mayoría en esa legislatura y que se necesita gente experimentada y capaz, para dirigir el congreso, porque será un poder autónomo del gobernador, pues con un gobernador que se impuso de la manera en que lo hizo Del Mazo, tener una legislatura fuerte requiere políticos con mi perfil, dicen otros compañeros.

«Yo hago política como una consecuencia de mi vocación de servicio, yo estoy aquí por servir a los demás, porque al servir a los demás encuentro satisfacción en mi propia condición emocional, o sea, creo que puedo ser útil ¿en dónde? Ahora sí que en donde me pongan».

Hay otros más que dicen que podría yo verme en la legislatura federal, que igual mi experiencia con los municipios del país me dan un lugar en la agenda nacional, en el trabajo de la descentralización que propone Andrés Manuel, en las tareas de la renovación normativa del sistema político a nivel federal, hay quienes me ven, por mi experiencia, dirigiendo las políticas en la legislatura federal.

Y hay quienes me ven como un buen asesor de quienes queden, todo esto dependiendo de los procesos que se vayan viviendo, si los que me apoyan para la aspiración de alcalde son eficaces, pues seguramente será esa la postulación a la que acudiré, si es más eficaz la tendencia de que vaya yo a la legislatura local o federal, ahí estaré, pero soy un hombre de partido, un activista político ordenado y disciplinado y no es mi ambición personal la que prevalece en mi ánimo, sino la misión que tengo que cumplir.

Pero de estas cuatro posibilidades, ¿hay alguna por la que usted tenga mayor inclinación?

Me gana mucho la inquietud de terminar el trabajo iniciado en 2006, yo fui uno de esos alcaldes que se nos acabó el tiempo y ahora que hay reelección, lo que en aquél entonces apenas dio para marcar tendencias, ahora con la eventualidad de un gobierno de seis años ininterrumpidos, ya no serían tendencias, serían caracterizaciones de esta ciudad.

«Específicamente en Ecatepec hay quien considera que yo debo buscar la postulación para la presidencia municipal, para reconstruir el proyecto, reconstruir la ciudad y lanzar una nueva etapa de políticas públicas que vayan hacia la prosperidad, hacia la paz y a la eficiencia».

Yo me imagino a esta ciudad como la ciudad que más empleos genere en los próximos 20 años, me imagino esta ciudad como la ciudad que más crezca su tasa de escolaridad, me imagino esta ciudad como una ciudad en donde crece la cultura, en donde crece el orden, una ciudad en donde se resuelven los problemas de movilidad con una política intensiva de transporte público y de infraestructura de comunicaciones.

Y me imagino esta ciudad como una ciudad próspera de gente alegre y feliz, que puede convertirse en un ejemplo de resiliencia para el país; es decir, si podemos transformar el actual Ecatepec por éste otro en el que estoy pensando, el país entero se puede salvar.

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Por: Edgardo V.L.

HOY NOVEDADES/MI MÉXICO