Mujeres que no se apegan a la denuncia contra el acoso sexual, son tratadas como traidoras.
Catherine Deneuve y otras actrices francesas enviaron una carta donde mencionan que el acoso sexual dejo de ser una denuncia para convertirse en una cacería de brujas.
El 2017 fue en año oscuro para Hollywood, y no precisamente por sus ganancias, sino debido a los escándalos de acoso sexual en los que se han visto involucrados varios actores, productores y directores.
Todo comenzó cuando algunas actrices tuvieron el valor y el coraje de denunciar el acoso sexual que sufrieron por parte del famoso productor Harvey Weinstein, quien a raíz de ello ha visto prácticamente truncada (sino es que finalizada) su carrera en el mundo del cine. Este caso sirvió para que, afortunadamente, varias mujeres sacaran a la luz casos similares que sufrieron en el pasado por parte de algún otro empresario o compañero.
Esto ha dado pie a que prácticamente día con día se levantan nuevas acusaciones contra algún productor o cineasta, tan así que en la pasada edición de los Globos de Oro, apenas unos minutos después de que James Franco recibiera el premio a mejor actor de comedia, fue acusado por tres actrices de haberlas acosado sexualmente. Cabe resaltar el hecho de que durante esta ceremonia, prácticamente todas las mujeres (excepto tres) vistieron de negro a manera de protesta por este tipo de casos que se han suscitado en el pasado. Asimismo, al día siguiente el famoso Stan Lee también fue señalado como un acosador por parte de algunas de sus enfermeras.
De esta forma, el hecho de que esta lista crezca cada día más da muestras de dos cosas: la admirable valentía de las mujeres para alzar la voz, pero también un exceso de acusaciones que tal vez ni siquiera deberían ser catalogadas como acoso sexual pero se llevan al extremo. Y siendo sinceros, tanto lo uno como lo otro es verdad. Así que si bien de ninguna manera se puede aprobar el fomento de esta práctica de una mujer hacía un hombre y viceversa, esta vez diremos que, de hecho, las denuncias ya llegaron demasiado lejos.
Esto lo tiene en claro la actriz francesa Catherine Deneuve (Repulsión, 1965), quien afortunadamente se unió a un grupo de compañeras actorales que están en contra de esta cacería de brujas que se ha dado actualmente. Es por esto que decidieron reunir a más de 100 actrices, escritoras y académicas para lanzar una carta abierta publicada en el periódico Le Monde, en donde –y cabe aclarar y resaltar- mencionan que de ninguna manera está a favor de los crímenes sexuales pero aseguran que también se está llegando a un grado exagerado respecto a estas acusaciones, lo que da como resultado que se quite cierto grado de libertad en cuanto al coqueteo.
«La violación es un crimen, pero tratar de seducir a alguien, incluso de manera persistente o torpe, no lo es, tampoco el que un hombre se comporte caballerosamente es un ataque machista», comenta la actriz.
Respecto a esto, ¿podría haber palabras más ciertas? Difícilmente. Y es que si bien tampoco defendemos ningún tipo de agresión, hay una diferencia muy grande entre la caballerosidad y la seducción de una persona hacía otra; pues si bien una cosa es «insistir» y recibir siempre un «no» como respuesta, otra muy diferente lo es el obligar y acosar hasta el cansancio y a veces el miedo a la persona deseada con tal de conseguir un «sí»; así como también es diferente el hecho de decirle cortésmente a una mujer u hombre que va caminando por la calle que es una persona atractiva, y otra decírselo de una manera ofensiva e incluso con extrema lascivia con fines meramente sexuales.
Esta carta también resalta la importancia de la necesidad de reconocer justamente lo que es o no un crimen, aunque las mujeres que firman la misiva también consideran absurdo que se llegue al extremo de «lo puritano o la de purificación», pues lo que inició como una defensa genuina por parte de la mujer, se ha vuelto una cacería de brujas peligrosa que, indudablemente, termina por coartar de cierta forma la libertad de ambos géneros; e incluso la del lenguaje, pues ahora hasta el simple hecho de usar palabras y términos puede ser motivo para llamar a alguien machista, aun y cuando quizá quien las pronuncia no tiene ni idea de que la frase o palabra que uso estuvo mal empleada.
Asimismo, para la actriz francesa esta actitud también afecta a las mujeres que no siguen el patrón que se «ha impuesto»:
«Lo que inició para que las mujeres pudieran hablar libremente se ha convertido en lo opuesto. Intimidamos a las personas a hablar ‘correctamente’, callando a aquellos que no encajan en la línea, y aquellas mujeres que se rehúsan a doblegarse son calificadas como cómplices y traidoras».
¿Un ejemplo reciente? El hecho de que fueron tres mujeres las únicas que no decidieron ir vestidas de negro a los Globos de Oro, motivo por el cual fueron atacadas de manera exagerada mediante las redes sociales. La idea de Deneuve y estas otras actrices francesas es simple: se trata de libertad sexual, no de fomentar el odio contra cualquier hombre pero, sobre todo, que todos los géneros puedan expresar su sexualidad con respeto hacía ellos y los demás.
HOY NOVEDADES/LIBRE OPINION
Israel Yerena







