Park Geun-hye fue destituida de su cargo a principios de 2017.
Park Geun-hye fue declarada culpable de 16 de los 18 cargos presentados en su contra, entre ellos, corrupción y tráfico de influencias.
Mediante un proceso penal transmitido por televisión, el Tribunal del Distrito Central de Seúl, Corea del Sur, sentenció a la expresidenta Park Geun-hye a cumplir una condena de 24 años de cárcel, acusada de los delitos de corrupción, abuso de poder y coerción.
La exlíder surcoreana, de 66 años, también fue condenada a pagar una multa de 17 millones de dólares, pese a la constante negativa de su parte ante las acusaciones en su contra durante los 10 meses que duró el proceso.
Park, quien es hija del exdictador Park Chung-hee, fue señalada por incurrir en prácticas de extorsión contra grandes empresas surcoreanas, además de recibir sobornos e incurrir en tráfico de influencias cuando se encontraba al frente del gobierno de su país. Ante ello, fue separada de su cargo a principios de 2017, solo para emitir, en marzo de ese mismo año, su prisión provisional.
El juicio duró alrededor de dos horas, en las cuales el juez Kim Se-yoon leyó la fundamentación del caso, en él se detallaron los 18 cargos en contra de Park, así como la constante negativa de la acusada, para aceptar los cargos. Cabe señalar que la expresidenta decidió no estar presente en el juicio donde se le imputó la culpabilidad de 16 cargos.
Después de darse a conocer la resolución del tribunal, un grupo de seguidores de Park se manifestaron a las afueras del recinto donde tuvo lugar el juicio para expresar su repudio ante la decisión y mostrar su apoyo a la sentenciada.
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