El cortometraje mágico Mariquita Quita se estrenará en la 71 edición del Festival Internacional de Cine de Cannes que se llevará a cabo del 8 al 19 de mayo en la ciudad francesa.
«En Europa piensan que los mejores directores están en México, pero los mexicanos no los conocen», resaltó la cineasta mexicana, Luz Jaimes.
El cine mexicano cada vez tiene más presencia a nivel mundial y la edición 71 del Festival Internacional de Cine de Cannes no será la excepción, ya que orgullosamente nuestro país estará presente con 49 proyectos en la Categoría Film Córner, entre los cuales destaca el cortometraje mágico Mariquita Quita, cuyo guion y dirección están a cargo de la cineasta mexicana Luz Jaimes Miranda.
Mariquita Quita, corto extraído del largometraje Historias de Tierra Caliente, se filmó en el estado de Guerrero, específicamente en los municipios de Taxco y Juliantla; la cinta retrata a un niño que halla su vocación como músico y que, como la tradición en esta región del país lo promueve, sueña con tocar la melodía que le da nombre al corto, misma que fue compuesta por los Hermanos Tavira, no obstante, el pequeño no cuenta con un instrumento musical para hacerlo y mucho menos con alguien que lo guie en su aprendizaje.
Este cortometraje, de aproximadamente 10 minutos de duración, cuenta con las actuaciones de Dagoberto Gama, Patricio Salgado, Claudia Santiago y Rafael Aparicio.
Antes de la selección del cortometraje para su proyección en Cannes, Hoy Novedades tuvo la oportunidad de platicar con la también catedrática de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) y de la Universidad Anáhuac, Luz Jaimes, quien nos platicó que el nombre del filme, como se dijo anteriormente, se debe a la canción «Mariquita Quita», compuesta por don Isaías Salmeron, el Paganini de la tierra caliente, que era un compositor que no había estudiado, sin embargo, realizaba diversas composiciones de manera autodidacta en su tierra natal.
También, refirió que su interés por este tipo de narrativas radica en que «se trata de ir contando historias de la provincia mexicana que muestren todos los matices que tenemos los mexicanos, no solo de ciertos estereotipos que tenemos de los mexicanos».
Respecto al cine mexicano y apelando al abecedario del crítico y ensayista del séptimo arte, Jorge Ayala Blanco, le preguntamos a la cineasta mexicana qué letra daría a la etapa actual del cine nacional, a lo que contestó: «El cine mexicano está en la letra ‘C’, de crisis, pues este año se le redujo el presupuesto a la cultura y, por ende, nos enfrentaremos a una crisis en la producción del cine».
Al abundar sobre la creación de contenidos en el cine mexicano actual, indicó que el género líder es la comedia, siguiéndole de cerca el cine de terror; ambos son los más vistos en el territorio nacional y, por tanto, son quienes arrebatan los reflectores a mexicanos que están triunfando en festivales de diversas partes del mundo, como Michel Franco, Escalante y Reygadas. «En Europa piensan que los mejores directores están en México, pero los mexicanos no los conocen», señaló.
En cuanto a las temáticas, hizo hincapié en que las comedias y temas sociales en el cine nacional han estado a la orden del día, por lo que se da la imagen de que México únicamente está conformado por problemas de esa índole y advirtió que los realizadores se han olvidado de contar historias del «México rural, el México mágico», tal y como se retrata en las películas del cineasta Luis Alcoriza.
Reconoció que, actualmente, hay una carencia en el apoyo para la realización de cine y señaló que «el gobierno carece de compromiso con la cultura», ya que las instituciones prometen apoyo para la realización de diversos contenidos, pero no lo administran ni distribuyen correctamente.
De igual forma, señaló que, afortunadamente, la era digital ha llegado al cine, lo cual ha logrado que los costos de postproducción sean mucho más accesibles, pasando en los años setentas por el proceso de revelado de un rollo a la actualidad, en donde se cuenta con el material fílmico digitalizado. No obstante, lamentó que la mentalidad del cineasta mexicano no se ha ido amoldando a los cambios tecnológicos, «pues los cineastas jóvenes y de formación no se están adaptando a la llegada de las plataformas digitales en el cine, porque se sigue pensando en los festivales y en la alfombra roja y se deja a un lado las probabilidades de distribución a través de las plataformas digitales (…) nosotros tenemos que adaptarnos como la audiencia está viendo esas historias, desde su compu, tablet e ipad».
La ganadora de tres premios por su guion del largometraje cinematográfico Historias de la tierra caliente indicó que desde hace un tiempo entendió que «si quieres que tu historia quede como lo imaginaste, tú dirige», situación por la que decidió dar el salto del guionismo a la dirección en donde se enfrentó, además de los inconvenientes propios del cine, al poco o nulo reconocimiento de la mujer en el cine: «Las mujeres no están siendo reconocidas ni en los festivales ni en las taquillas».
En este sentido, se dijo sorprendida de que ninguno de los cineastas que triunfan en el extranjero sea una mujer, sin embargo, resaltó que «a las mujeres no nos queda victimizarnos, por el simple hecho de ser mujeres».
Ya entrados en tema y con sustento de datos del anuario del cine mexicano 2017, comentó que, a pesar de que cada año ha ido en aumento la participación de las mujeres en el cine, con un 37 por ciento de directoras, los números solo contemplan a las mujeres que se encuentran al frente en la realización de cortometrajes o documentales: «Lo curioso es la ausencia de mujeres en la dirección de largometrajes de ficción… Son pocas y a las que hay se les hace difícil mantener una constancia. Al mismo tiempo, las que hay tampoco están ganando los arieles o festivales; y las que hay son poco conocidas como Natalia Beristaín, pues quienes están dentro de la escena las conocen, pregúntale a un espectador y no saben quiénes son».
A propósito de su incursión como directora, apuntó que su amor por la ficción se deriva en su gusto por manipular la realidad y «contar muchas mentiras para decir una verdad». Asimismo, dijo que como cineasta, debe estar siempre a la vanguardia y en eso le ayuda mucho la cátedra, ya que sus alumnos logran que se reinvente y vea una y otra vez películas que, a su vez, le ayudan al momento de resolver problemas propios del cine. No obstante, sostuvo que la mejor forma de aprender sobre cine es viéndolo, por lo que ella ha seguido de cerca la filmografía de Aki Kaurismaki, Arturo Ripstein, Sergio Leone y Luis Estrada, este último, uno de sus preferidos por su buen uso de la sátira en sus películas.
Por Blanca Cortés y César J.G.
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