Con el lema #LaMúsicaEsElCandidato, Desorden Público se presentó en la CDMX.
La Tremenda Korte y Desorden Público enloquecieron a los asistentes con temas como «Condenado a morir», «Molotov love», «Esto es ska», «Veneno» y «Tremendo Desorden».
Este lluvioso sábado por la noche, la Carpa Astros fue incendiada con el ska del Tremendo Desorden, proyecto musical derivado de la fusión de dos emblemáticas bandas latinoamericanas: La Tremenda Korte, de México, y Tremendo Desorden, de Venezuela, quienes enloquecieron a los asistentes con un show versátil y de mucha, mucha candela.
Ante un público desesperado porque los grupos no subían al escenario, el mexicano Manuel Corona «Manueloko», y el venezolano Horacio Blanco encantaron a sus asistentes con la canción «Tremendo desorden», la cual, entre trompetazos, guitarrazos y brincos terminó con un ping pong de palabras méxico-venezolanas: «¡Digo no mames!, ¡digo no jodas! ¡yo digo chido!, ¡yo digo fino!, ¡yo digo chafa!, ¡yo digo chimbo!».
Con la imagen de dos puños chocando en el fondo del escenario, Tremendo Desorden desató el frenesí de los asistentes con una inyección musical del ska que, inicialmente, incluyó éxitos de ambas agrupaciones, como «Condenado a morir», «Molotov love», «Ska ska ska», «Canto popular de la vida y muerte», «Tres patines» y «Todo está muy normal».
Regresando de un chasquido a los recuerdos de la adolescencia del público, y bajo el lema #LaMúsicaEsElCandidato, las dos bandas alimentaron el incendio con canciones de alto calibre, como «Me quedaré», «Gorilón», «Tanto amor me marea» «Cachos de vaca», «Total», «La danza de los esqueletos», «La vida es una fiesta» y «Música de fiesta».
Pero la fiesta del Tremendo Desorden no terminó ahí, pues la banda sudamericana ejecutó una versión de «La milpa de la desolación» y los mexicanos hicieron lo propio con «Desorden está en la calle», además de complacer a todos los presentes con «Perfume de gardenias».
La lluvia que cayó sobre la ciudad este fin de semana no impidió, en lo absoluto, que la Carpa Astros sirviera de espacio para que se armara el slam cuando los temas «Esto es ska», «Ni un paso atrás», «Mundo ska» y «Tremendamente indestructible» convocaron al público a incluirse en la rueda del centro y desatar toda su energía en el baile.
Con una serie de posicionamientos políticos sobre los problemas que México y Venezuela atraviesan, finalmente llegó la canción «Veneno», con la que ambas bandas bailaron y cantaron, para celebrar su unión y la hermandad que siempre existirá entre los ciudadanos unidos por la música.
Por: Edgardo V.L.
HOY NOVEDADES/EN ESCENA






