A pesar de perder 3-0 ante Suecia, México clasificó a octavos de final; espera a Brasil, Suiza o Serbia.
La selección mexicana cerró la primera ronda en segundo lugar del Grupo F en una exhibición futbolística de lágrima; Corea, protagonista del desplome alemán.
La Selección Mexicana se olvidó de la calidad futbolística que los había caracterizado durante los dos primeros partidos de la primera ronda del Mundial de Rusia para dar un paupérrimo juego en el duelo que tenía que tirar a matar. No obstante, Corea hizo la honrada al ganarle a Alemania, y a pesar de la goleada que Suecia le propinó al Tri, los aztecas clasificaron como segundo a octavos de final.
Tras dar un gran despliegue defensivo ante Alemania y dar gala de una ofensiva temible ante Corea, México hoy no peleó ni una pelota. Perdían el balón fácilmente, y dejaron de correr para caminar o trotar. El control del juego fue desde un inicio para los europeos, quienes lograron doblegar a los extremos mexicanos y con ello, evitar todo peligro.
El partido se iría al descaso en empate a cero, sin embargo a tan solo cinco minutos de haber iniciado la parte complementaria, el lateral izquierdo Ludwig Augustinsson tiró de zurda tras un rebote y venció a Ochoa. Tan solo 12 minutos más tarde, el defensa Andreas Granqvist anotó un penal tras una falta cometida por Héctor Moreno, con la que el árbitro lo pintó de amarillo y se perderá el juego de octavos de final.
Al 74, el defensa Edson Álvarez probó la desventura de defender cerca de su propio arco y clavó un lapidario autogol, con lo que la selección azteca dependía directamente del juego entre Alemania y Corea, que en ese momento estaba cero por cero.
Los mexicanos, frustrados, se reunieron en el centro del campo para conocer el desenlace del otro partido del grupo F, en el que Corea se vistió de héroe dejando fuera a Alemania al ganarle 2-0.
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