Amy murió a los 27 años, por lo que se unió al Club de los 27, al lado de grandes figuras como Janis Joplin o Jim Morrison.
Tras su muerte, la familia de la cantante creó la «Fundación Amy Winehouse», la cual trabaja para prevenir los efectos del abuso de las drogas y alcohol en los jóvenes.
La cocaína, el crack y el alcohol, en exceso, fueron la causa de que hace siete años, el 23 de julio de 2011, se apagara una de las voces más privilegiadas en la historia de la música: la de Amy Winehouse.
Andrew Morris, su guardaespaldas, era quien se encontraba con ella la noche de su muerte. A las 10 de la mañana la cantante se fue a su habitación para dormir un rato, después de una noche de insomnio en la que la cantante de Jazz se bebió dos botellas de vodka.
Sin embargo, cinco horas después el guardaespaldas entró a la habitación y notó que se encontraba en la misma posición de la cama que cuando se acostó, quiso despertarla pero notó que ya no espiraba. Amy ya nos había dejado.
Dos días antes de su muerte, Amy se presentó en el Roundhouse de Londres, sin saber que sería su última vez arriba de un escenario, para apadrinar a su sobrina Dionne, quien estaba debutando como cantante. Pero dicha presentación dio mucho que hablar, pues Winehouse no podía cantar.
Cabe mencionar que en 2003 debutó con su disco «Frank», producido por su amigo Salaam Remi, que inicia con el sencillo «Stronger tan me» y el cual fue premiado al siguiente año como Mejor canción contemporánea en los Ivor Novello Awards.
Pronto llegaría uno de sus grandes éxitos como «REHAB», que forma parte del disco «Back to Black», con el que Amy ganó cinco (Mejor Nuevo Artista, Grabación del Año, Canción del Año, Mejor Interpretación Femenina de Pop y Mejor Álbum Pop Vocal), de los seis premios Grammy a los que fue nominada en 2007.
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