PAN: una fractura inminente
PAN: una fractura inminente. FOTO: JORNADA

Ya no se sabe que partido político se encuentra más fracturado, puesto que la crisis del PAN ya no le pide nada al PRD.

La gran división en el Partido Acción Nacional, no solo provocó que el ex candidato presidencial, Ricardo Anaya, perdiera la presidencia de la  República en las pasadas elecciones, pues a estas alturas continúa cavando un hoyo del cual no han logrado salir, ya que siguen atacándose entre ellos, declarándose dirigentes del partido o coordinadores en el senado.

Pero aún  no logran  ponerse de acuerdo.

Debido a los resultados de las elecciones pasadas, en las cuales obtuvieron solo el 22.2 por ciento de los votos, junto con el PRD y Movimiento Ciudadano, distintas corrientes internas solicitaron la remoción del dirigente nacional del partido, Damián Zepeda, con la intención de detener la fractura que ya es notoria del PAN.

Y al parecer oyeron sus plegarias, pues este sábado presentó su renuncia como dirigente nacional para asumir su cargo como coordinador de los senadores de ese partido en el Senado de la República, mientras que Juan Carlos Romero Hick se quedará como coordinador de la bancada en la Cámara de Diputados.

Al respecto, la también excandidata independiente  a la Presidencia, Margarita Zavala, aseveró que lo anterior había sido un autonombramiento, aunque fue Marcelo Torres Cofiño, el actual presidente del Comité Ejecutivo Nacional  (CEN) del PAN fue quien les otorgó dicho nombramiento.

Asimismo, Torres Cofiño estaría más que dispuesto de dejarle su puesto al diputado federal Marko Cortés, quien ha sido respaldado por diversos líderes nacionales y locales, entre ellos Santiago Creel Miranda, el presidente del Comité Directivo Estatal en el Estado de México, Víctor Hugo Sondón, el coordinador de los diputados locales mexiquenses, Anuar Azar y el coordinador de los alcaldes del PAN, Enrique Vargas del Villar.

Sin embargo, Héctor Larios Córdova y Rafael Moreno Valle, quienes aspiran a dirigir el (CEN) del PAN, aseveran que Anaya Cortés tiene «secuestrado » al partido y al padrón de militantes, poniendo, pues ponen como ejemplo la referencia y el apoyo de Marko Cortés y  cómo utilizó la dirigencia nacional para «apandillarse» la candidatura presidencial.

No obstante, la mayoría coincide en que Ricardo Anaya no ha metido «sus narices», como coloquialmente le llaman.

Habría que ver que procede los siguiente días, pues si de por sí el PAN ya estaba fracturado, con estas diferencias lo terminarán rompiendo. Ya no se sabe qué partido político se encuentra más roto,  puesto que la crisis del PAN ya no le pide nada a la existente en el PRD.

De todas formas, sean izquierdistas o derechistas, estos partidos continúan demostrando que se manejan con base en las jerarquías e intereses que cada líder maneja.

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