Y… ¡arrancan!
Y… ¡arrancan!

Recientemente, Margarita Zavala, quien fuera candidata independiente por la presidencia nacional, informó a medios del objetivo de su asociación civil, como una herramienta de participación ciudadana que busca proponer políticas públicas y planteamientos políticos, causa justificada para promover la democracia y la inclusión en un país en el que se pretende abanderar «la suma de voluntades y expresiones», cosa que me lleva a la siguiente pregunta: ¿Qué no le será mejor aceptar que su asociación civil lleva fines de constitución como un partido político o, en su defecto, una agrupación política nacional?

Pues hasta parece que, en México, ¡es un requisito que se cuente con un número excesivo de partidos políticos! ¿Será que el valor de la democracia es tan caro que no tiene límites?

Así las cosas, Zavala ya dio el primer paso antes de que otros se le adelanten y salgan a manifestar que también buscarán ampliar las opciones de espacios en donde otros no se hallan o bien, de quienes van en picada, que ya hasta piensan en cambiarse el nombre (la misma burra pero revolcada).

La carrera por la constitución de más partidos políticos e instrumentos de postulación a los cargos de elección popular, no se detendrá sino hasta que la constitutiva nacional sufra modificaciones que limiten el número de estos instrumentos que, en ocasiones, solo cumplen un funcionamiento: la famosa «negocia» para colarse entre los escaños del poder público y sus erarios.

Enero del 2019 será el periodo en el que se vuelvan a encontrar diversos adversarios en el Instituto Nacional Electoral, presentando sus respectivas notificaciones de pretensión para la consolidación de sus expresiones políticas.

Lo que hay que resaltar de Margarita Zavala es que no quiere perder el glamour que le ofrece el reflector del escaño público por sus arrojadas participaciones e intenciones, pues en lo particular, sus números sumados en las encuestas durante el periodo que duró su candidatura presidencial, no le dan para obtener su registro como Partido Nacional. Será de esperarse posibles alianzas o fusiones entre diferentes corrientes que buscan el mismo fin, pero qué no les alcanza en financiamiento y presupuesto.

Por Leonardo Zarazua Solís 

HOY NOVEDADES/LIBRE OPINIÓN