Prepara INAH megaproyecto en expenitenciaría de Sonora.
De cárcel porfiriana a museo al resguardo de la historia sonorense

Prepara INAH megaproyecto en expenitenciaría de Sonora.

La antigua penitenciaría albergó a varios simpatizantes de algunos de los movimientos sociales más importantes del siglo XX.

El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) informó sobre el inicio de la construcción de un museo regional que tendrá como sede una antigua penitenciaria del siglo XIX: un claro modelo de cárcel porfiriana que cerró sus puertas en 1979.

Aunque su construcción inició en 1902, su inauguración oficial ocurrió el 15 de septiembre de 1908, y nació, de acuerdo a la historiadora sonorense, Raquel Padilla Ramos, para incentivar la obediencia al régimen porfiriano, por lo cual se construyó en un lugar estratégico, en el norte del país, donde se concebían grandes movilizaciones en contra del gobierno de Porfirio Díaz.

En sus años de gloria fue tan temida como el Palacio Negro de Lecumberri, Ciudad de México,  o la prisión de San Juan de Ulúa, en Veracruz, y entre sus episodios más emblemáticos se encuentran el encarcelamiento de los mineros huelguistas de Cananea y el último fusilamiento del país.

Después de cerrar sus puertas, el 12 de septiembre de 1985 se convirtió en la sede para resguardar el patrimonio cultural de Sonora, además de utilizar sus instalaciones para promover eventos de comunicación educativa y divulgación científica, lo que permitió conservar los dos edificios que algún día conformaron la penitenciaría: en uno se ubicaban las celdas y en el otro las oficinas administrativas.

Sin embargo, después de 33 años al servicio cultural de la entidad, el INAH, en conjunto con el gobierno sonorense, acordaron invertir 12.5 millones de pesos para rehabilitar el inmueble, en una primera etapa, así lo informó José Luis Perea González,  director del INAH en el estado. Se tratará de un «Macroproyecto de Renovación Integral del Museo Regional de Sonora y Reapertura de Servicio al Público de la Antigua Penitenciaria».

En adelante, se espera que además de fungir como edificio para el reguardo cultural sonorense, en INAH integre nuevas colecciones, así como informes actualizados sobre sus últimas investigaciones en la región, por lo que se convertirá en el proyecto más ambicioso del instituto en la región. Su primera etapa culminará en diciembre, mientras que la segunda se tiene programada entre 2019-2021 y se pretende finalizar el proyecto para el año 2024.

La memoria histórica del inmueble resguarda entre sus cimientos a los encarcelados por los movimientos estudiantiles de la segunda mitad del siglo XX, los mineros de Cananea, la deportación de los yaquis, los perseguidos religiosos de la guerra cristera y los simpatizantes de la Liga Comunista 23 de septiembre.

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