Delegación venezolana, la gran ausente en Quito.
Se tratará de dos días con mesas de trabajo que aborden los temas relacionados a la migración venezolana y la inseguridad que viven los desplazados.
En toda la problemática latinoamericana existen dos temas que han acaparado la atención del mundo entero. El primero se refiere a la violencia con la cual el gobierno de Daniel Ortega, presidente de Nicaragua, ha enfrentado las protestas en su contra, más de 300 nicaragüenses han muerto; el segundo se refiere a la crisis socio-política que vive Venezuela, con el éxodo de sus connacionales como el último gran desafío para la administración del presidente Nicolás Maduro.
Muchos venezolanos tomaron sus pertenencias y decidieron salir, muchos de ellos a pie, de su nación, huyen —de acuerdo a algunos testigos— de las políticas del presidente en turno, muchas de ellas cargadas con un discurso de odio, y de la represión que han sufrido miles de ciudadanos no afines a Maduro.
Sin embargo, la respuesta del mandatario fue señalar que se trató de una serie de montajes «al estilo Hollywood». A pesar de ello, algunos reportes señalan la movilización de miles de venezolanos a Brasil, Colombia, Ecuador y Perú, principalmente, aunque también se registran migraciones a algunos países de Centroamérica, México y Estados Unidos.
Para dar respuesta a esta crisis humanitaria, los representantes de 13 países se dieron cita en la «Reunión regional sobre movilidad humana de ciudadanos venezolanos en las Américas», con sede en la cancillería de Ecuador para hacer frente y analizar la migración. Los grandes ausentes, en el primero de dos días de mesas de trabajo, fueron los delegados de Venezuela. No obstante, arribaron a Quito los representantes de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, México, Panamá, Paraguay, Perú, Uruguay y República Dominicana.
Entre los temas a tratar están los relacionados con la seguridad y situación vulnerable que enfrentan los venezolanos desplazados, para lo cual el residente del sistema de naciones Unidas en Quito, Arnaud Peral, pidió proponer soluciones regionales ante dicha problemática, pues ya son casi 2.5 millones de migrantes los que han salido de Venezuela, tan solo en los últimos cuatro años, cifras de la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur).
El anfitrión, Andrés Terán, representante de la cancillería ecuatoriana, en sustitución de José Valencia, recordó que en 2018, más de 600 mil venezolanos han ingresado a Ecuador, de los cuales, un poco más de 215 mil se quedaron. Esto fue una de las razones para convocar a dicha reunión, para intercambiar informes, planes y soluciones que garanticen la protección de sus derechos humanos. Sin embargo, no fue el único tema, pues la delegación chilena solicitó ahondar en la situación que sus ciudadanos que viven bajo el régimen de Maduro.
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