La transición presidencial y restricciones fiscales son las principales causas.
El Ministerio de Exteriores realizó un análisis para determinar si era viable, o no, albergar la cumbre del clima.
Debido al proceso de transición del presidente electo, Jair Bolsonaro, y por restricciones fiscales y presupuestarias, Brasil no será sede de la Cumbre del Clima en 2019 (COP25) como se había estipulado.
Fue a través de un comunicado emitido por el Ministerio de Exteriores del país, en el cual se informó que el gobierno brasileño había realizado un «análisis minucioso» de los requisitos para albergar la COP25, pero debido a los resultados decidieron no recibir la Cumbre en su nación.
Al respecto, grupos ambientalistas dieron a conocer que dicha decisión es una concesión al presidente electo Jair Bolsonaro, ya que prometió retirar al país del Acuerdo de París sobre cambio climático, aunque, poco después dio marcha atrás y negó que Brasil abandonaría el pacto.
Por su parte, World Wildlife Fund en Brasil determinó que retirar la candidatura de Brasil es contrario a la postura de las autoridades antes de las elecciones, lo cual demuestra «la fuerte influencia del equipo de transición».
«La participación de Brasil es vital para el cumplimiento de las metas globales, ya que en la actualidad nuestro país es el séptimo emisor de gases de invernadero y el Amazonas tiene un papel clave en la regulación del clima global», emitió el grupo en un comunicado.
Cabe mencionar que el próximo canciller, Ernesto Araújo, plantea la idea de que el cambio climático es parte de un complot de «marxistas culturales» y no considera que sea una peligrosa amenaza.
«Este dogma ha servido para justificar un aumento en el… poder de las instituciones internacionales sobre los estados nacionales y sus poblaciones», escribió Araújo.
La Bolsa de Brasil cerrará el año mejor que la mexicana
De acuerdo con un sondeo realizado por Reuters a 10 operadores y estrategas cuestionados, las acciones de Brasil, Bovespa, terminara el año con 107 500 puntos.
Además, si sus previsiones se concretan tendrían un incremento anual del 17 por ciento en 2019, con lo que totalizaría una racha expansiva de 150 por ciento desde finales del 2015.
Mientras tanto, el índice mexicano S&P/BVM IPC se calcula que termine el 2018 en 45 100 puntos y luego subiría un 11 por ciento el año siguiente a 50 000 lo que entregaría un retorno por encima de la tasa referencial de interés del país de 8 por ciento.
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