¿Fue Descaro o alineación la respuesta de Deschamps? / Foto Especial

STPS y SEGOB le dijeron no a Deschamps

Carlos Romero Deschamps reapareció para aplaudir la política antihuachicolera del presidente Andrés Manuel López Obrador

El pasado 7 de diciembre, el líder del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana, Carlos Romero Deschamps  tomó nota a los 36 secretarios generales del gremio para decirles sálvese quien pueda tomar protesta a nuevos líderes sindicales, luego de dejar el Senado de la Republica.

Sin embargo, el hombre del cual la mayoría de los mexicanos pide su cabeza (como Elba Esther Gordillo durante la administración de EPN o a Joaquin Hernández Galicia en la administración del Innombrable) en un principio, se dijo que no sería tocado.

Tal como se detalló en una nota realizada en este medio el pasado 3 de agosto, la todavía no secretaria de Energía, Rocío Nahle aseguró que no habrá ni un «quinazo», ni un «elbazo» contra el Líder del Sindicato de Trabajadores Petroleros.

En su momento, Nahle dijo: «A ver, debemos entender todos los mexicanos que el triunfo que se le dio a Morena y a Andrés Manuel López Obrador es precisamente para un cambio de administración, un cambio de régimen, un cambio de cómo se hacían las cosas. Y eso es lo que estamos haciendo».

Sin embargo, luego de las ostentosidades y errores administrativos que el magnánimo y quasijeque petrolero le fueron expuestas, como el caso de Pemexgate en 2001, en el que se descubrió que apoyó en su campaña a Francisco Labastida, o el departamento de lujo en Miami y el yate en Cancún, así como iun reloj Rolex con valor de 400 mil dólares que el periódico Reforma le sacó al sol en 2008, sin mencionar las fotografías en las que se ve que su hija, Paulina Romero, viajando en aviones comerciales en compañía de su pequeña mascota, en 2012 o el coche superdeportivo (un Ferrari Enzo) que le regaló a su hijo en 2013, con valor de dos mdd.

Sin mencionar que, contrario a lo que sucedía con La Quina, quien evitó en al menos tres administraciones que subiera el precio de los combustibles, mientras estuvo al frente del STPRM, Deschamps no ponía un contrapeso real ante las administraciones neoliberales de Calderón y Peña Nieto.

El punto cúspide sucedió ayer, cuando el líder del STPRM «celebró» la decisión del gobierno de AMLO de emprender una cruzada contra la corrupción en Pemex, sin embargo, de acuerdo con un texto de Sanjuana Martínez, se trata de «toda una estructura  de robo de combustibles con complicidades de las altas esferas de los gobiernos, el sindicato y diversas autoridades».

Tan solo en 2016, expone en un reportaje de Sin Embargo, se robaron 26 mil barriles  de combustible, equivalente a 30 mil millones de pesos, mientras que en 2017 fueron 43 mil y en 2018 58 mil, lo que corresponde a una cuenta de 66 mil 300 mdp.

Al tiempo, la secretaria de Gobernación y de Trabajo, Olga Sánchez y Luisa Maria Alcalde, le dijeron que no a su toma de nota, por lo cual ya lo ven con malos ojos desde el gobierno federal, aunado a esto, el presidente AMLO ya dijo que se abrió una línea de dialogo con Romero Deschamps.

El tiempo dirá si Deschamps deja el sindicato por su cuenta o es entregado por las autoridades, lo que es seguro es que no terminará su reelección del pasado 2017 como dirigente de uno de los sindicatos más poderosos del país.

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