La gubernatura de Puebla parece tener dueño, a más de tres meses de la elección.
Sucesión. f. Sustitución de alguien en un lugar o en el desempeño de una función.
El fallecido exgobernador de Puebla Rafael Moreno Valle significó, en sus mejores años, el ascenso del PAN en Puebla, tras toda una vida priista en el ejecutivo estatal. La continuidad de este partido en el poder quedó garantizada tras el triunfo de Antonio Gali Fayad y la misma Marta Erika Alonso, exesposa del pionero panista en la entidad.
Tras la muerte de la pareja en un aparatoso accidente, se llamaron a nuevas elecciones en Puebla, donde, según las más recientes encuestas, Morena es el partido mejor colocado para gobernar en la entidad, con todo y sus disputas internas y sus dos bandos de los cuales, sin duda, resultará ganador el que impulsó el triunfo del actual presidente.
Por un lado, se encuentra Miguel Barbosa, quien compitió al «tú por tú» contra Alonso Hidalgo en las pasadas elecciones al punto de llegar al Tribunal Electoral para que se revisaran ciertas anomalías en la elección. Sin embargo, no es la popularidad lo que podría impedir que Barbosa se mantenga en las preferencias al interior de Morena, sino sus problemas de salud. En 2014, mientras era legislador del PRD, sufrió la amputación de una pierna, debido a la diabetes que padece y que, se cuenta, ha mermado su salud al grado de que se considera no darle rienda suelta como próximo candidato, esto a pesar de ser el claro favorito de Yeidckol Polevnsky.
Por otro lado, se encuentra Alejandro Armenta, quien se ostenta como favorito por parte del Senado morenista. Aunque cuenta con un pasado con formación principalmente priista, formó parte de la desbandada que hubo en varios partidos ante el surgimiento y crecimiento desmedido de Regeneración Nacional.
Mientras tanto en el PAN…
Dejando a un lado lo anterior, es necesario precisar que, en términos políticos, estas elecciones no serán noticia por los resultados que todos los medios y analistas anticipan, sino porque representará la gran primera derrota del presidente nacional del PAN, Marko Cortés. El también opositor al expresidente Felipe Calderón ha luchado porque él y la institución que lidera sean vistos como un opositores, empero sus esfuerzos han sido en vano.
La muerte de Moreno Valle representó para la esfera panista la caída del partido a nivel representativo, puesto que él, y solo él, contaba con la experiencia política para crear un bloque que hiciera frente a las políticas e iniciativas planteadas por la nueva hegemonía.
Como sí lo ha hecho el PRI, sorprende que el PAN no haga uso de sus gobernadores para crear un bloque político. Contrario al tricolor, el blanquiazul podría ejercer presión al ejecutivo federal respecto a situaciones en las que no están de acuerdo. El partido ―que en el Legislativo es la segunda mayoría―, da una clara señal de su carente estrategia política rumbo a unas elecciones que darán a Morena su segundo estado a gobernar en el país y en la región de la Megalópolis.
Por César J.G.
HOY NOVEDADES/LIBRE OPINIÓN







