Limitarán el uso de agua a cantidades vitales
El presidente de Francia advirtió que estas temperaturas serán cada vez más frecuentes, por lo que sugirió comenzar a cambiar modos de vida
La canícula, que desde hace cuatro días ahoga a Europa, se ha intensificado este jueves debido a las nuevas temperaturas récords derivadas de incendios forestales, pero también de otras causas como las restricciones sobre el consumo de agua potable.
Las temperaturas récords que se registraron este jueves fueron 42 °C en España, 38.9 °C en República Checa, 38.6 °C en Alemania y 34.9 °C en Francia, aunque se estima que puedan seguir aumentando.
En España, dos provincias en el País Vasco se encontraban bajo alerta roja, y otras 17 en el centro y noreste del país en alerta naranja por las temperaturas extremas, según la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET).
Se espera que para el fin de semana siete provincias estén bajo alerta roja y 19 bajo alerta naranja, con temperaturas por encima de 43°C en algunas zonas.
Además se presentó un incendio forestal descontrolado en el noreste del país que por lo menos quemó 6 mil 500 hectáreas quemadas. Alrededor de 350 bomberos, 230 militares y una quincena de unidades aéreas combatieron el fuego, el cual se piensa que se originó por la acumulación de estiércol de gallina en una granja, el cual sufrió autocombustión por las altas temperaturas.
Algunas de las temperaturas más altas se han presentado en Francia, donde alcanzaron los 42°C. Lo más grave es que el presidente Emmanuel Macron advirtió que estos niveles serán cada vez más comunes.
«Vamos a tener que cambiar nuestra organización, nuestra forma de trabajar, construir de otra manera», advirtió el mandatario galo desde Tokio, en referencia a la necesaria «adaptación de las sociedades» frente al aumento de las temperaturas.
En Italia el ministerio italiano de Salud decretó una alerta roja canícula en seis ciudades, incluyendo Roma y Florencia. A la lista se añadirán otras 16 localidades el viernes. Debido a esto el ayuntamiento de la capital lombarda puso en marcha un «plan calor» que incluye la distribución de botellas de agua a las personas más vulnerables.
Las autoridades de las ciudades alemanas de Loehne y Bad Oeynhausen (centro-oeste) impusieron restricciones al consumo de agua potable. Su uso se limitará a las «necesidades vitales», bajo pena de una multa de mil euros (mil 136 dólares).
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