La presidenta calificó el hecho como un “asunto de seguridad nacional” tras las versiones contradictorias sobre la participación de agentes estadounidenses en operativos en Chihuahua.
Vía NotiPress: El fallecimiento de dos funcionarios de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) en territorio chihuahuense ha escalado a los niveles más altos del Gobierno Federal. La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó este miércoles 22 de abril que sostendrá una reunión con la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos, para esclarecer las circunstancias del suceso y determinar si existió una violación a la Ley de Seguridad Nacional.
Vía: La Jornada
El incidente, ocurrido el pasado 19 de abril en una zona serrana, dejó un saldo de cuatro muertos tras un accidente vehicular. La controversia estalló luego de que The Washington Post revelara que los fallecidos eran agentes de la CIA que regresaban de un operativo tras el desmantelamiento de un laboratorio de drogas. Sin embargo, el gobierno estatal sostiene que los estadounidenses solo realizaban labores de “capacitación en el uso de drones”.

Vía: Proceso
Diálogo de alto nivel
Ante la gravedad de los reportes, Sheinbaum instruyó a sus piezas clave en el gabinete para atender el encuentro de manera inmediata.
“Sí, vamos a hablar con ella; Rosa Icela Rodríguez, la secretaria de Gobernación, platicó con ella ayer; además, le pedí que hoy se reunieran junto con Omar García Harfuch, secretario de Seguridad. Siempre es necesario el diálogo y la comunicación es muy importante”, detalló la mandataria.
Bajo la lupa de la ley
La administración federal ha iniciado una revisión exhaustiva para verificar si las actividades de los agentes extranjeros contaban con los permisos necesarios o si se extralimitaron en sus funciones.
“Estamos pidiendo toda la información al Gobierno de Chihuahua y también al Gobierno de los Estados Unidos (para revisar) si hay alguna violación a la Ley de Seguridad Nacional”, sentenció la presidenta previamente.
Vía: La Jornada
Este caso pone a prueba la cooperación bilateral en materia de seguridad, en un momento donde el intercambio de inteligencia y la capacitación tecnológica con Estados Unidos son constantes, pero el marco legal mexicano prohíbe la participación operativa directa de agentes extranjeros en territorio nacional.







