El mandatario colombiano se reunió con la presidenta interina Delcy Rodríguez; la agenda priorizó la seguridad fronteriza, la inteligencia militar y la integración energética.
Vía NotiPress: El mapa político de la región ha cambiado. Este viernes 24 de abril de 2026, Gustavo Petro se convirtió en el primer jefe de Estado extranjero en visitar Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero. En el Palacio de Miraflores, Petro fue recibido por la presidenta interina, Delcy Rodríguez, para destrabar una agenda binacional que llevaba semanas en pausa por motivos de seguridad.

Vía: BBC
El encuentro ocurrió tras la cancelación de una cita previa en el puente Tienditas. Esta vez, el diálogo cara a cara permitió sellar compromisos en defensa, comercio y energía.
Seguridad: Inteligencia compartida contra las “mafias”
La frontera de 2,200 kilómetros fue el eje central de la reunión. Ambos mandatarios acordaron planes militares inmediatos para combatir el narcotráfico y la minería ilegal.
- Cooperación militar: Se establecerán mecanismos para compartir inteligencia contra bandas transnacionales.
- Liberación de fronteras: Petro enfatizó la necesidad de arrebatar el control territorial a las mafias de trata de personas y contrabando.
- Grupos armados: La coordinación buscará reducir la influencia de guerrillas y redes criminales en los corredores compartidos.
- “La humanidad hermana comienza por los vecinos. El compromiso es que la frontera solo sea para el pueblo”, afirmó el presidente Petro tras la firma del acta de la III Comisión de Vecindad e Integración.

Vía: Infobae
El factor Trump y la sombra de Washington
La reunión se dio en un contexto geopolítico complejo. Tanto Colombia como Venezuela mantienen una relación tensa con la administración de Donald Trump. Mientras Caracas busca sanear su vínculo con Washington bajo el interinato de Rodríguez, Petro intenta reparar una relación con la Casa Blanca que ha estado al borde de la ruptura.
El vínculo humano también pesó en la mesa. Colombia hoy alberga a cerca de tres millones de migrantes venezolanos. La estabilización de Venezuela es, para Petro, una cuestión de seguridad nacional y estabilidad social interna.

Vía: BBC
Integración energética y económica
Además de la seguridad, los mandatarios reactivaron proyectos de integración energética. Esta área es vital para ambos países tras años de desconexión. La meta es formalizar un comercio legal que hoy se estima en miles de millones de dólares, pero que sigue empañado por la economía ilícita.






