La nueva regulación cataloga a estos vehículos como VEMEPE; los usuarios deberán portar licencia, seguro y casco obligatorio para evitar sanciones.
Vía NotiPress: La Ciudad de México ha dado un paso definitivo en la regulación de la micromovilidad. Tras las recientes reformas a la Ley de Movilidad y al Reglamento de Tránsito, los usuarios de scooters, bicimotos y bicicletas eléctricas de alta potencia, ahora clasificados como Vehículos Motorizados Eléctricos Personales (VEMEPE), tendrán la obligación de cumplir con los mismos requisitos que una motocicleta.

Vía: El Sol de México
Aunque las sanciones comenzarán a aplicarse formalmente en septiembre de 2026, los meses de julio y agosto servirán como una etapa de transición para que los propietarios realicen el registro y se adapten a la nueva normativa.
¿Tu vehículo entra en la regla?
No todas las bicicletas eléctricas están sujetas a esta ley. La regulación se enfoca en unidades con características que las alejan de una bicicleta convencional y las acercan a un vehículo motorizado:
- Velocidad: Superior a los 25 km/h.
- Potencia: Motores de entre 250 watts y 1 kilowatt.
- Peso: Desde menos de 35 kg hasta los 350 kg.
- Funcionamiento: Unidades con acelerador independiente (que no requieren pedaleo).
Las bicicletas de pedaleo asistido que no superen los 25 km/h seguirán operando bajo las reglas de una bicicleta convencional.

Vía: Liebre Naranja
Las nuevas obligaciones
Para poder circular legalmente a partir de septiembre, los conductores deberán:
- Portar placas y tarjeta de circulación.
- Contar con licencia de conducir vigente.
- Tener un seguro de responsabilidad civil.
- Usar casco de forma obligatoria y mantener las luces encendidas.
Restricciones de vía: Fuera de las banquetas y ciclovías
Al ser considerados vehículos motorizados, los VEMEPE tienen prohibido circular por:
- Banquetas y ciclovías.
- Carriles confinados (como los del Metrobús).
- Vías rápidas o de acceso controlado (debido al riesgo que implica su velocidad frente a los autos).

Vía: La Razón de México
Esta medida responde al crecimiento desordenado de estos vehículos en manos de repartidores y usuarios particulares, lo que ha derivado en constantes conflictos viales y accidentes por la falta de un marco normativo claro en la capital.






