En una decisión dividida de 3 a 2, la Junta de Gobierno disminuye 25 puntos base ante la contracción económica del primer trimestre; advierte que mantendrá este nivel para enfrentar la incertidumbre por el conflicto en Medio Oriente.
El Banco de México (Banxico) puso fin este jueves 7 de mayo de 2026 al ciclo de relajación monetaria que inició hace más de dos años. Con un ajuste de 25 puntos base, la Tasa de Interés Interbancaria se situará en 6.50% a partir de mañana. Esta decisión marca el recorte número 15 desde marzo de 2024, periodo en el que la tasa bajó desde un máximo histórico de 11.25% para adaptarse a una economía que hoy muestra signos claros de debilidad.

Vía: Revista Fortuna
Una decisión dividida ante una economía “frenada”
La votación reflejó la complejidad del panorama actual. Mientras la mayoría de la Junta optó por el recorte, la subgobernadora Galia Borja y el subgobernador Jonathan Heath votaron por mantenerla en 6.75%. El factor determinante para el ajuste fue la contracción del 0.8% del PIB registrada en el primer trimestre de 2026, la caída más fuerte desde finales de 2024.
“En el primer trimestre de 2026, la actividad económica registró una contracción. En este contexto, se prevé un mayor grado de holgura que el previamente anticipado y persisten importantes riesgos a la baja hacia adelante”, señaló el Banco Central en su comunicado.
Vía: Contralínea
El factor Medio Oriente y el fin de los recortes
A pesar del ajuste de hoy, Banxico fue enfático: este es el final del camino para las bajas. El organismo advirtió que la postura actual es la adecuada para resistir los choques externos, especialmente la volatilidad en los precios de materias primas derivada del escalamiento del conflicto en Medio Oriente.
“La Junta de Gobierno juzgó apropiado realizar un recorte adicional a la tasa de referencia y con esto concluir el ciclo iniciado en marzo de 2024… Hacia delante, considera que será apropiado mantener la tasa de referencia en su nivel actual”.
Contexto: De la restricción a la cautela
Este ciclo de 15 recortes buscó transitar de una postura sumamente restrictiva, necesaria para domar la inflación post-pandemia, hacia una que no asfixie el crecimiento. Sin embargo, con una inversión a la baja y la incertidumbre comercial persistente, el Banco Central ha decidido “plantarse” en el 6.50% para observar cómo evoluciona el entorno global antes de realizar cualquier otro movimiento.






