La represión interna y el reciente conflicto bélico fracturan el apoyo a la selección en ‘Tehrangeles’, mientras la FIFA prohíbe símbolos políticos y se anuncia un inesperado acuerdo de paz.
En primer lugar, el debut de la selección de Irán frente a Nueva Zelanda en el Los Angeles Stadium (Inglewood, California) este lunes 15 de junio ha destapado una profunda fractura emocional y política dentro de la diáspora iraní.
El sur de California, hogar de la mayor comunidad de este origen fuera de su país, se ha convertido en el epicentro de boicots, manifestaciones y muestras de apoyo divididas que van mucho más allá de lo deportivo.
Vía: Proceso
Protestas vs. Apoyo: El dilema de ‘Tehrangeles’
En concreto, la comunidad iraní-estadounidense afronta este encuentro con sentimientos encontrados, debatiéndose entre la pasión por el fútbol y el rechazo al régimen de Teherán tras las brutales represiones contra la disidencia registradas en enero:
- Manifestaciones fuera del estadio: Diversos colectivos han convocado protestas en las inmediaciones del recinto. Los asistentes planean vestir camisetas con el león y el sol, además de ondear la bandera nacional anterior a la Revolución Islámica de 1979.
- Boicot y venta de entradas: Aunque muchos aficionados adquirieron sus pases el año pasado, la indignación por las acciones gubernamentales en Irán llevó a varios de ellos a vender sus boletos en meses recientes.
- Fútbol sin política: Otros sectores de la diáspora sostienen que los futbolistas representan a todos los persas del mundo y que su respaldo es puramente deportivo, desvinculado por completo del gobierno en turno.

Vía: Univisión
Tensiones en el “Equipo Melli”
“Jugamos para todos los iraníes, tanto los que viven en la diáspora como los que residen en Irán… Estamos aquí para alegrar al pueblo iraní. No nos involucramos en política. Estamos aquí para jugar al fútbol”, declaró el capitán Mehdi Taremi.
Por otra parte, la preparación de la selección nacional ha estado plagada de controversias que evidencian la enorme presión que rodea al plantel:
- Bajas sensibles: El delantero estrella Sardar Azmoun quedó fuera de la convocatoria mundialista, una polémica ausencia que analistas y aficionados atribuyen a publicaciones en redes sociales que molestaron a las autoridades de Teherán.
- Problemas de visado: A altos dirigentes del fútbol iraní se les denegó la visa para ingresar a territorio estadounidense, lo que obligó al equipo a trasladar parte de su base de entrenamiento de Tucson, Arizona, hacia México.

Vía: El País
El conflicto con la FIFA y el panorama geopolítico
Asimismo, la estricta normativa de la FIFA que prohíbe el uso de consignas o banderas de carácter político ha causado malestar en los aficionados que desean lucir los símbolos previos a la revolución. Ante esto, el Instituto Iraní-Estadounidense para Voces por la Libertad interpuso una demanda legal en California para impugnar dicha restricción.
El contexto en el que se celebra el encuentro es sumamente complejo, marcado por las hostilidades bélicas iniciadas el pasado 28 de febrero entre fuerzas estadounidenses, israelíes e iraníes.
Vía: MSN
Sin embargo, en un giro de última hora el domingo por la noche, el presidente Donald Trump anunció que Estados Unidos e Irán alcanzaron un acuerdo para cesar el conflicto y reabrir el estratégico estrecho de Ormuz, cuyos detalles formales se prevé que se firmen este próximo viernes.
Información de medios.
XSB






