El Inegi reporta la incorporación de 599 mil trabajadores en un año, aunque el deterioro de los salarios y el aumento de las condiciones críticas de ocupación empañan avances.
El mercado laboral en México alcanza 60 millones de trabajadores pero con mayor informalidad
El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) reveló en su informe publicado el 25 de agosto de 2026 que el mercado laboral mexicano sumó 599 mil personas ocupadas durante el último año. Con este incremento, la población ocupada nacional alcanzó la cifra de 60 millones de trabajadores durante el segundo trimestre del año.
Sin embargo, el crecimiento cuantitativo del empleo contrasta con el aumento persistente de la informalidad laboral, la cual ascendió al 55.1% del total de la fuerza de trabajo. Por lo tanto, las autoridades registraron a 33.1 millones de mexicanos en empleos informales, lo que representa un aumento directo de 495 mil personas en esta condición respecto al mismo periodo del año anterior.
En consecuencia, la población económicamente activa alcanzó 61.7 millones de personas, sumando 612 mil ciudadanos en comparación con el segundo trimestre de 2025. Asimismo, la tasa de desocupación se mantuvo estable en un 2.7%, manteniendo a 1.6 millones de personas en la búsqueda activa de empleo sin variaciones anuales.

Sectores clave impulsan el empleo mientras el sector agropecuario sufre caídas
El reporte del Inegi destaca que las actividades de servicios diversos encabezaron la generación de puestos de trabajo al incorporar 299 mil personas. De igual manera, el sector de la construcción sumó 222 mil trabajadores, mientras que los restaurantes y los servicios de alojamiento agregaron otros 211 mil empleos a la economía nacional.
Por su parte, la industria manufacturera incrementó su población ocupada en 135 mil personas, consolidando su papel estratégico dentro de las actividades industriales. Además, estos sectores urbanos absorbieron la mayor parte del flujo de trabajadores que ingresaron al mercado laboral.
No obstante, el sector agropecuario sufrió un severo retroceso al perder 137 mil puestos de trabajo en actividades como agricultura, ganadería, silvicultura, caza y pesca. Esta caída evidencia las dificultades operativas y climáticas que enfrentan las comunidades rurales en distintas regiones del país.

Micronegocios y trabajadores por cuenta propia concentran el crecimiento ocupacional
Dentro de las unidades económicas no agropecuarias, los micronegocios absorbieron casi la mitad del empleo total del país. Específicamente, este segmento alcanzó 24.4 millones de personas ocupadas, lo que representa un dominante 48.7% del sector no agropecuario tras añadir 787 mil trabajadores en doce meses.
Paralelamente, los establecimientos pequeños sumaron 515 mil nuevos empleos, reforzando la estructura del comercio local. De manera similar, el trabajo por cuenta propia registró un crecimiento sustancial de 371 mil personas, alcanzando un total de 13.2 millones de trabajadores independientes en todo el territorio.
Por otro lado, el grupo de trabajadores subordinados y remunerados acumuló 41.3 millones de personas, manteniéndose como la categoría ocupacional más grande. Además, el número de empleadores llegó a 3.6 millones de personas, tras registrar un incremento anual de 73 mil patrones.

Condiciones críticas de ocupación y salarios bajos afectan a millones de mexicanos
A pesar del elevado volumen de empleo, las condiciones críticas de ocupación aumentaron del 36.4% al 38% de la población trabajadora. Este indicador refleja la precariedad de quienes laboran jornadas reducidas por causas de mercado o quienes reciben ingresos insuficientes a cambio de jornadas excesivas.
En materia de ingresos, el 46.5% de los trabajadores mexicanos percibe hasta un salario mínimo, ubicándose en el renglón más bajo de la estructura salarial. Asimismo, un 31.6% de la población ocupada recibe entre uno y dos salarios mínimos, lo que confirma que casi ocho de cada diez trabajadores ganan montos limitados.
Respecto a las jornadas laborales, el 23.2% de los empleados trabaja más de 48 horas a la semana, excediendo los límites de la jornada ordinaria. Por su parte, el promedio nacional de tiempo trabajado se fijó en 41.5 horas semanales, reflejando la alta exigencia horaria sobre la fuerza de trabajo.

Vía: Río Doce
Brecha regional de la informalidad laboral entre estados del norte y sur de México
El informe estadístico pone de manifiesto profundas disparidades geográficas en la calidad del empleo. Por ejemplo, el estado de Oaxaca registró la tasa más alta de informalidad laboral con un preocupante 80.1%, seguido muy de cerca por Guerrero con 77.6% y Chiapas con 76.9%.
En contraste, los estados de la frontera norte mostraron los niveles más bajos de trabajo informal. Específicamente, Nuevo León encabezó el indicador formal con solo 34.8% de informalidad, mientras que Chihuahua reportó 35.1%, Coahuila 35.5% y Baja California 36.2%.

Finalmente, estas marcadas diferencias regionales acentúan la urgencia de aplicar políticas públicas diferenciadas que atiendan el rezago social del sur y fortalezcan las cadenas productivas en el norte de la república.
Información de NotiPress.
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