Con charlas científicas, exposiciones y una procesión nocturna, la dependencia vinculó las tradiciones con la protección de bosques.
Para fusionar las tradiciones ancestrales del Día de Muertos con la preservación del patrimonio natural mexiquense, el Gobierno del Estado de México, a través de la Protectora de Bosques (Probosque), llevó a cabo el Festival de las Migraciones de los Espíritus Protectores del Bosque en Metepec. Bajo el lema “Recordando a los muertos, celebrando la vida”, este encuentro cultural y científico conectó la creencia del retorno anual de las almas con la llegada otoñal de millones de ejemplares de fauna silvestre que cruzan el continente para refugiarse en las reservas forestales de la entidad.

Exposiciones y ciencia aplicada para cuidar la fauna viajera
La jornada, realizada en las oficinas centrales del organismo estatal, ofreció al público actividades de divulgación biológica para visibilizar el papel ecológico que desempeñan las especies migratorias en la sustentabilidad de los ecosistemas:
- Muestra temática ‘Migraciones: Rutas de vida’: Exhibición interactiva enfocada en los trayectos continentales de la mariposa monarca, libélulas, colibríes, murciélagos, patos, garzas y diversas aves rapaces.
- Polinizadores no visibles: Conferencias sobre cómo estas especies garantizan la dispersión de semillas, el control biológico de plagas agrícolas y la regeneración de los mantos acuíferos del centro del país.
- Conservación de hábitats: Diagnósticos sobre las amenazas que enfrentan las rutas aéreas por la fragmentación urbana y el cambio climático.

Especies silvestres como espíritus protectores del bosque
Al encabezar el encuentro, el director general de Probosque, Alejandro Santiago Sánchez Vélez, reflexionó sobre la coincidencia estacional entre los rituales fúnebres de origen prehispánico y los fenómenos migratorios que enriquecen los bosques mexiquenses cada mes de noviembre:
“Buscamos acrecentar la conciencia, la compasión y el amor por los seres no humanos que nos acompañan en el planeta. Las migraciones nos muestran que ambientalmente sólo hay una patria y que compartimos un destino común. Ya no es coincidencia que las grandes migraciones ocurran con la llegada de las almas; por eso hablamos del regreso de los espíritus protectores del bosque en esta festividad”, expresó Sánchez Vélez.

Procesión de luz, música y convivencia comunitaria
El festival culminó con la denominada “Procesión Probosque”, un recorrido simbólico ambientado con velas, música ceremonial y faroles que representó el paso de las ánimas y el arribo de las aves y polinizadores a los bosques de oyamel y pino de la entidad. Al término del desfile, las familias asistentes y brigadistas forestales compartieron una velada comunitaria adornada con flores de cempasúchil, pan de muerto y platillos tradicionales de la temporada.

Con esta iniciativa respaldada por la administración de la gobernadora Delfina Gómez Álvarez, el Estado de México refuerza una visión de educación ambiental cercana a la gente, recordando que proteger los bosques es condición indispensable para que las especies viajeras continúen encontrando refugio seguro año con año.
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