Las falsas alertas provocaron desvíos de aeronaves y operativos de seguridad en distintos países. Irlanda investiga una posible campaña coordinada tras amenazas contra instalaciones de medios de comunicación.
Ciudad de México, 6 de noviembre de 2026.- Una nueva serie de amenazas de bomba contra vuelos comerciales volvió a alterar este viernes las operaciones aéreas en Europa y amplió la preocupación hacia el sector de los medios de comunicación. Las autoridades de varios países activaron protocolos de seguridad, inspeccionaron aeronaves y atendieron avisos que, hasta el momento, no han derivado en el hallazgo de explosivos.
Los incidentes se registraron por tercer día consecutivo durante la semana. Más de una decena de vuelos recibieron nuevas amenazas este viernes, después de que al menos una veintena de trayectos fueran afectados el jueves. Las alertas provocaron revisiones y desvíos, aunque varios aeropuertos mantuvieron sus operaciones.
Aeropuertos europeos activan protocolos por amenazas de bomba
En Praga, nueve vuelos —tres de llegada y seis de salida— fueron señalados en las amenazas. La policía inspeccionó las aeronaves y reportó afectaciones mínimas en el funcionamiento del aeropuerto.

En Bulgaria, tres vuelos de Ryanair procedentes de Madrid, Copenhague y Londres-Stansted fueron señalados cuando se dirigían a Sofía. Dos aterrizaron en la capital y otro fue desviado a Plovdiv. Aviones de combate MiG-29 también escoltaron aeronaves en el espacio aéreo del país.
En Portugal, la policía inspeccionó un vuelo de Ryanair entre Lisboa y Roma, sin encontrar explosivos. Francia reportó cuatro alertas contra aviones que sobrevolaban su territorio. Las aeronaves aterrizaron en París-Orly y Burdeos para someterse a revisiones.
Un avión de Wizz Air que viajaba de Praga a Roma aterrizó en Venecia tras recibir una amenaza, lo que interrumpió temporalmente las operaciones. En Copenhague, la policía descartó riesgos para pasajeros y trabajadores. Durante los días anteriores también se reportaron amenazas contra vuelos de Aer Lingus, Finnair, LOT Polish Airlines y EasyJet. Uno de los casos del jueves involucró un avión de Aer Lingus que cubría la ruta Dublín-Roma y fue desviado a una base aérea en el norte de Francia. Otros vuelos recibieron inspecciones después de aterrizar, sin que se localizaran artefactos explosivos.
Amenazas también alcanzan a medios de comunicación en Irlanda
Las amenazas también alcanzaron a los medios. En Dublín, las instalaciones de la radiotelevisión pública RTÉ fueron evacuadas tras recibir un aviso de bomba por correo electrónico. Mensajes similares llegaron a otros medios de Irlanda y Reino Unido.

La policía acudió a la sede de RTÉ y desplegó agentes armados. Tras las verificaciones, el personal pudo regresar y la alerta fue considerada falsa. El Gobierno irlandés señaló que los incidentes probablemente forman parte de una campaña coordinada.
El viceprimer ministro Simon Harris afirmó que aún se desconoce si los mensajes proceden de una persona o de una operación organizada y calificó la situación como seria y cambiante. Las amenazas contra instalaciones informativas ampliaron el alcance de los operativos, pues las autoridades tuvieron que revisar edificios y atender reportes fuera de los aeropuertos. En Reino Unido, la policía también revisó las alertas dirigidas a medios y señaló que las amenazas contra vuelos británicos habían sido resueltas.
Investigan el origen de las falsas alertas en Europa
Hasta ahora, ningún país ha identificado de manera concluyente a los responsables ni ha confirmado que todos los avisos estén relacionados. Algunas amenazas fueron enviadas mediante correos electrónicos anónimos. Ciertos mensajes fueron atribuidos al grupo conocido como Estado Masculino o The Male State, un movimiento ultranacionalista ruso que surgió en 2016 y fue prohibido por un tribunal ruso en 2021. Sin embargo, las autoridades continúan verificando esas reivindicaciones y no han establecido un vínculo definitivo.

Analistas consideran que los incidentes podrían buscar desestabilizar y generar temor. Sin embargo, esa hipótesis sigue bajo investigación y no constituye una conclusión oficial.
La OTAN mantiene seguimiento y coordinación con sus aliados. Eurocontrol también monitorea la situación junto con aerolíneas, aeropuertos y proveedores de navegación aérea.
Aunque no se han localizado explosivos, las alertas han afectado a pasajeros y movilizado a policías y especialistas. Las autoridades mantienen los protocolos de seguridad y las investigaciones para esclarecer el origen de los mensajes.
Información de medios.
MAMD







