Por: Eztli Yohualli
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En medio del barullo citadino, nos encontramos con las hermanas Luz y Fuerza, Marina y Laura de Ita, quienes se han destacado en el mundo underground de la electro cumbia con uno de los proyectos musicales más eclécticos y diversos en la era de la xenofobia y el terror hacia lo diferente, la cumbia-disco-cabaret; así que nos adentramos en sus mentes, conocimos cómo surgió su concepto musical, cómo han sobrevivido al acoso sexual callejero y en el ámbito artístico, y cuál es su opinión sobre el feminismo y la supuesta «genialidad» masculina.
¿De dónde surgió el concepto de Cumbia-disco-cabaret?
Laura de Ita: Yo soy amante de las cumbias. ¡Me encantan! Desde los Ángeles de todos los colores, hasta Celso.
Marina de Ita: A mí me encantaba Chico Che desde niña.
Laura de Ita: Sí, hasta Rigo Tovar. Creciendo con este tipo de influencias en las fiestas familiares o en las fiestas laborales, dije ¿por qué no?, por qué no a través de esto que me gusta en la fiesta, juntamos los ritmos que nos gustan. También me gusta mucho la música disco, me recuerda ver a mis papás salir, tipo Fiebre de sábado en la noche. ¡Donna Summer es lo máximo! Entonces, como no hay límites y todo se puede fusionar en este mundo, dijimos, vamos a ver qué pasa y de una cosa a otra, somos un poco eclécticas y de ahí surgió, de la fiesta, de la gozadera y del baile.
Marina de Ita: Y del cabaret, por la experiencia de Laura en el teatro. Ha trabajado con Las Reinas Chulas en el Vicio.
Laura de Ita: Sí se interactúa mucho con el público. Cuento pequeñas historias entre canción y canción, no es nada más un concierto de puras rolas, sino que hay un poco de cabaretismo y de crítica social. Entonces se conjunta todo, cumbia, disco y cabaret.
¿Cómo es la relación fraternal entre las hermanas Luz y Fuerza?
Laura de Ita: Nos amamos, evidentemente. Me da tristeza ver a esas familias en las que entre hermanos se pelean. Sí hemos tenido pleitos fuertes de casi casi agarrarnos del chongo. Pero sabemos que es una pelea temporal. Por suerte, mi madre nunca nos volvió enemigas, por lo que a veces pasan este tipo de divisiones.
Marina de Ita: Han sido pocas veces, en realidad siempre estamos planeando todo juntas. Siempre hemos salido a las fiestas juntas. A diferencia de muchos hermanos. Todo mundo nos dice: ¿Cómo puedes trabajar con tu hermano?¡Qué difícil! Porque hay gente que ha perdido negocios, pero nosotras aquí seguimos.
Laura de Ita: Y es que es la única persona en la que confío, la verdad. Es hermana, es sangre. A las amigas las adoro, pero nunca sabes qué va a pasar.
En el mundo de la música se sigue creyendo en la genialidad masculina, ¿qué opinan Las Luz y Fuerza al respecto?
Laura de Ita: Pues aprecio la genialidad masculina, pero yo siento que las mujeres hemos tenido muchas trabas, se nos hace más difícil llegar, pero ahí está la genialidad; la cosa es que están las puertas más abiertas para los señores.
Marina de Ita: Sí, hay una pésima educación. Hay muchas esposas de músicos ―Schumann― que se dice que ellas compusieron la pieza y él es el que se lleva el crédito. Pero, ahorita, creo que ya estamos rompiendo con eso. Hay más niñas que tocan batería.
Laura de Ita: Tenemos un vídeo de […] tocando nuestra «Cumbia contra Trump», una niñita de seis años que toca bongos, toca batería, todo. La nueva generación ya está creciendo con otro chip. Porque antes tocábamos piano y si acaso violín, flauta, pero no batería, guitarras eléctricas, bajo. Sí había estigmas.
Marina de Ita: Como actividad recreativa para señoritas, no para ir más allá.
Hablando de machismo, ¿se han enfrentado a alguna actitud misógina mientras llevan a cabo su espectáculo de cumbia-disco-cabaret?
Marina de Ita: Hemos tenido suerte. Un poco, la verdad. Como Las Luz y Fuerza no, hasta eso, yo logro imponerme. Soy actriz, entonces, si veo que la cosa se está poniendo medio rudona, pues trato de actuar como un personaje también rudón, muy divertidito; a través del «jajaja, jojojo» como que les bajas un poco los malos humos. Pero con la Orquesta de Atlántida hace tres años… nos invitaron a una cosa de ska en Tlaxcala, pero había puro güey puestísimo, chemeado… ¿Qué gritaban?
Laura de Ita: [Tono malvibroso] ―¡PINCHES VIEJAS!, ¡BÁJENSE!
Marina de Ita: [Tono malvibroso] ―¡QUEREMOS PUROS HOMBRES!― O sea, querían a puro cabrón en el escenario. O sea no querían ver mujeres.
Laura de Ita: Y en realidad era una banda que no era tan buena [la que esperaban ver los chemos]. Si es una banda de hombres mala, sólo dicen: ―¡Qué chafa!―. Pero si es de mujeres: ―¿ESAS VIEJAS QUÉ HACEN AQUÍ?¡QUE SE BAJEN DEL ESCENARIO! ¡QUE SE VAYAN A LA COCINA!
¿Las Luz y Fuerza se consideran feministas? ¿Por qué?
Laura de Ita: Sí, sí estamos en la lucha del feminismo, sin caer en estas obsesiones, ni en esta guerra eterna, donde cuestionamos todo. Pero tampoco nos podemos hacer tontas, sabemos que algo pasa. Si llega un huracán y tenemos que meternos a la bodega de las feministas, pues ahí corremos.
Hace unos meses se realizó una campaña en la que las mujeres hicimos visible nuestro primer acoso. ¿Podrían compartirnos si han tenido una mala experiencia de ese tipo?
Laura de Ita: Sí. Yo, definitivamente, tuve cuando era adolescente, en navidad tuve un acoso en un centro comercial. Llegó un señor a decirme que quería probarme un pantalón porque era de la misma altura que su hija. Y yo tonta, bueno, tenía como trece años, pues acepté. Y el señor se me acercó e hizo todo lo que quiso. Me quedé helada. Digo, no hubo violación, ni algo así. Gracias a Dios. Porque mi mamá ―como buena loba madre― yo creo que olió a lo lejos algo y, de repente, grito: ―¡Dónde estás, Laura!―, y el tipo corrió. Pero sí fue horrible. Gracias a Dios, en la familia no, pero sí he recibido acoso por parte de productores y directores, para obtener un papel. No me han acosado físicamente, pero sí psicológicamente: ―Si quieres este personaje, te recomiendo que vengas a mi casa, tomemos unos mezcales, y platiquemos del asunto―, cuando el casting es a las tres de la tarde.
Marina de Ita: Yo tuve hace poquitito. A mis treinta y tantos años de edad. Yo empecé a ir a correr a un parque por mi casa, que es una colonia muy tranquila. Hay una iglesia y un mercado, y en esa zona, me salió un tipo con un coche ―Acá, como un beatle todo nice―, se bajó, me persiguió, tuve que correr como en las películas, volteaba y el tipo casi me agarra. Pero era algo que nunca me había pasado. Yo creí que yo estaba como más allá, pues pensaba que no andaba provocando a la gente. Caí en esa mentalidad de que tal vez es porque van muy sexys las chicas, pero no. Yo iba en pans, con un chongo, una gorra y sí, fue la primera vez que sentí esa vulnerabilidad del cuerpo femenino.
Laura de Ita: Pero la salvaron.
Marina de Ita: Llegó una motocicleta de repartidor. Si no es por él, capaz que ahorita estuviera en un tambo. Es horrible pensarlo, pero así terminan muchas chicas.
¿Cómo logran Las Luz y Fuerza un equilibrio entre el baile, el humor y el llanto por el desamor?
Laura de Ita: Pues el equilibrio lo sigo buscando [risas]. Pues a través del espectáculo. Como que se hace una fórmula. Como un licuado al que le hechas de todo un poquito. Entonces como que el baile es vibrador, el canto es muy vibrador también y el llanto ahí está. Somos grandes fans de Chabela Vargas, de Astrid Hadad, de Regina Orozco, de Lucha Reyes. Estos personajes desgarradores, que a través de la voz, de las letras sobrevivían un poco. Entonces, tomamos esas fórmulas de sobrevivencia.
Las Luz y Fuerza se denominan como cumbia para «ardidas», ¿recuerdan sus primeras decepciones amorosas?
Laura de Ita: ¡Uy! Sí. Mira, somos cumbia para ardidas y ni tanto. Al final siempre agregamos el «ni tanto», porque si no… te suicidas. Yo sí, desde niña. Nunca olvidaré un 30 de abril, Día del niño, yo ya era pubertilla, y mi amor se casó con mi mejor amiga en la kermés. O sea, yo me quería casar con Jesusito y Jesusito se casó con Melva que era la bonita. Entonces, desde ahí ya me partieron el corazón. Y yo tenía once años y fue mi primera migraña, vomité todo… un frutsi de uva, lo vomité.
Marina de Ita: Yo lo tuve ya grande, todo me pasa a mí grande. Antes estaba muy segurita de mi misma hasta que llegó un maldito yonky que tenía vida secreta. Le revisé los mensajes ―también, yo qué ando revisando―, pero veía a su exnovia. Según yo, era el amor de mi vida, trabajábamos juntos, hacíamos música juntos y no. Era un mentirosillo.
Laura de Ita: Yo quiero agregar. A lo largo de mi vida amorosa, desgraciadamente, no he conocido a un hombre fiel, la verdad; y, entonces, yo intenté jugar a la infiel y cuando yo jugué a la infiel, ya me mandaron los papeles del divorcio [risas].
Hablando de decepciones… En la canción «Córtenle la Trompa a Trump» tienen un verso que dice «Si la Hilary no se aplica, un muro nos van a poner» ¿Consideran que Hilary Clinton hubiera ejercido una política más inclusiva si hubiera ganado las elecciones en Estados Unidos?
Laura de Ita: ¡Híjole! Sabemos que también era la «Killary». También no era alguien de quien nos podíamos, realmente, fiar. La verdad, no somos tan: ―Santa Claus -Hilary―, pero no era tan monstruosa como este señor. De alguna manera, hubiera tenido otra política, por estas cosas tan maquiavélicas que hizo, de aparecer con los Tigres del Norte… La Hilary. Ya sabes. Como que está más del lado de los hispanos. Pues, a lo mejor, era una careta, pero no era tan nazi como este señor.
Marina de Ita: Como mujer, yo creo que sí tenía un apoyo a las asociaciones y demás.
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Juguemos: Les diré algunas frases y ustedes me dirán si son mito (falso) o realidad.
Las mujeres somos histéricas cuando nos baja
Las Luz y Fuerza: Realidad. En nuestro caso sí es realidad.
Las mujeres sólo escriben de amor
Las Luz y Fuerza: Falso
Las mujeres sólo sirven para lavar
Las Luz y Fuerza: Falsísimo [risas].
A las mujeres no les interesa la política
Las Luz y Fuerza: Falso
Los hombres no lloran
Las Luz y Fuerza: Falso
Los hombres son valientes y agresivos por naturaleza
Las Luz y Fuerza: Falso
Los hombres no bailan
Las Luz y Fuerza: Falso
Sólo los hombres pueden ser filósofos
Las Luz y Fuerza: FALSO
No hay mujeres artistas equiparables a Leonardo da Vinci, porque no son talentosas
Las Luz y Fuerza: Falso
Las mujeres se victimizan en el arte
Las Luz y Fuerza: Falso
Las mujeres son más inseguras que los hombres
Las Luz y Fuerza: Pues por educación, tal vez. Yo digo que falso, porque también hay muchos hombres que son inseguros. Dudoso. Yo diría: Dudoso.
El cuerpo femenino es más hermoso que el masculino
Las Luz y Fuerza: Falso. Los dos son hermosos.
Esta será su primera participación en el FESTIVAL GOZADERA, ¿cuáles son sus expectativas para este festival?
Las Luz y Fuerza: Compartir el escenario con estas grandes bandas, creo que se va acercar más gente. Vamos a darnos a conocer y vamos a poner a bailar a todos. Vamos a sorprender, porque mezclamos cosas que las otras bandas no tienen. Vamos a calentar motores para que lleguen a la noche bien entrenaditos, con el músculo calientito. Y abrirles a maestros que queremos tanto, como Sonido Gallo Negro, el IMS, yo soy fan del IMS y, por fin, vamos a compartir escenario.
¿FESTIVAL GOZADERA o Vive Latino?
Las Luz y Fuerza: FESTIVAL GOZADERA








