En unas votaciones realizadas en el congreso, los legisladores le han dado el beneficio de la duda al presidente Temer, acusado de corrupción.
No hay duda de que el país sudamericano es dueño de una vida política polémica, y es que luego de perder a su presidenta Dilma Rousseff hace menos de un año, su sucesor Michel Temer ha sido sometido a una votación en la Cámara de Diputados de Brasil, para decidir si se sometería a investigación al mandatario acusado de corrupción.
Sin embargo, en lugar de cesar temporalmente a Temer para que se llevara a cabo una investigación cabal sobre dichas acusaciones, los mismos diputados que votaron por el impeachement de Rousseff han decidido que no, que el país no necesita más agitación política, abonando así a un régimen de impunidad.
No pocos fueron los medios que se dieron cuenta de las extrañas votaciones con las cuales cesaron a Dilma, y asimismo, no son pocos los que se han dado cuenta de que el proceso del día de hoy cuenta con sus propias irregularidades.
En la antesala de la votación, Temer ha repartido millones de dólares en dinero federal a los principales distritos del congreso, en los que algunos críticos señalan como un esfuerzo por influir en los legisladores. Que sin duda ha funcionado.
Para poder investigar y procesar a un mandatario brasileño, ha de conseguirse el apoyo de dos tercios de los legisladores. Y por esta ocasión Michel Temer se ha salvado de ser sometido a juicio, pese a que más del 80% de los brasileños quiere que el presidente sea removido de su cargo, según una encuesta realizada recientemente. Sin embargo, los legisladores del congreso (varios de ellos también investigados por casos de corrupción) han decidido que no, que Temer se queda.
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