Su cuerpo fue descubierto por vecinos.
Los familiares fueron notificados sobre los hechos ocurridos a unos 30 kilómetros del lugar de su extravío.
A la doctora Jessica Sevilla Pedraza se le vio con vida por última vez la tarde del viernes, en una gasolinera del poblado de San Antonio, Xonacatlán, Estado de México, y tras ser reportada como desaparecida, el sábado su cuerpo apareció, decapitado, en un paraje del municipio de Huixquilucan.
Sus personas cercanas organizaron una campaña en su búsqueda, a través de redes sociales, para localizar a la joven, de 29 años, madre de un hijo, y quien laboraba en el Centro Médico.
Los familiares fueron notificados sobre los hechos ocurridos a unos 30 kilómetros del lugar de su extravío, sobre la carretera Toluca-Naucalpan, por lo que acudieron a reconocerla.
«Una mujer muerta más, una madre y doctora menos, torturada con saña, hasta cuándo podemos salir a la calle con la certeza de que “no nos tocará” la puta delincuencia, cuánta rabia e impotencia en estos momentos», consignó su hermana, en redes sociales.
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