Hablar de Carlos Monsiváis es hablar de un personaje imprescindible para entender la Ciudad de México. El escritor fue un cronista que supo retratar desde lo más normal hasta lo más sui géneris del otrora Distrito Federal, fue un chilango que encontró en la Ciudad de los Palacios inspiración y refugio. El Museo del Estanquillo nos muestra, desde el pasado 11 de noviembre, esta relación desde una de las varias facetas de este personaje, la del coleccionista.
Monsiváis, el coleccionista de arte popular en miniatura - FOTO: SECRETARÍA DE CULTURA

Una pequeña figura de Monsi, elaborada por Susana Navarro y Teodoro Torres, es una de las muchas atracciones de esta muestra.

Se pueden encontrar maquetas que replican algunos momentos de la vida cotidiana de la Ciudad de México, así como uno que otro con toque fantástico, por ejemplo, un fauno observando a una ninfa. La exposición termina el próximo domingo 8 de abril.

Hablar de Carlos Monsiváis es hablar de un personaje imprescindible para entender la Ciudad de México. El escritor fue un cronista que supo retratar desde lo más normal hasta lo más sui géneris del otrora Distrito Federal, fue un chilango que encontró en la Ciudad de los Palacios inspiración y refugio. El Museo del Estanquillo nos muestra, desde el pasado 11 de noviembre, esta relación desde una de las varias facetas de este personaje, la del coleccionista.

El juego y el arte de la miniatura es la exposición que se montó para demostrar, desde un punto de vista lúdico, la cotidianeidad e idiosincrasia de los mexicanos. Henoc de Santiago, director del recinto cultural, señaló: «Carlos Monsiváis mostró fascinación hacia las miniaturas». Se trata de aproximadamente 250 piezas las que conforman esta muestra, ninguna de ellas había sido exhibida al público.

Por lo que, para Monsiváis, una forma de concebir la cultura mexicana fue a través de «esta manifestación de arte popular, que sin grandes pretensiones históricas retrató de alguna manera, en tercera dimensión, la vida de los mexicanos» apuntó Henoc.

Dentro de las figuras que se pueden apreciar se encuentran: un charro en plena serenata, los voladores de Papantla, algunos aztecas practicando el juego de pelota, una arena de lucha libre y hasta personajes del cine nacional, como María Candelaria; también hay algunos títeres exhibidos.

El director del Museo del Estanquillo ahondó un poco más sobre la relación del escritor con los artesanos y creadores de arte popular: «Siempre tuvieron un lugar importante entre sus colaboradores y amigos, tanto así, que se convirtió en un verdadero mecenas y comprador prácticamente compulsivo de lo que producían».

Esta exposición se dividió en cinco ejes temáticos: literatura, historia, teatro, vida cotidiana y la muerte. «Es una cónica distinta porque atiende a lo lúdico», externó Ana Catalina Valenzuela, curadora de la muestra, al comparar el montaje de las piezas con el trabajo que Monsiváis realizaba al estudiar las costumbres de los mexicanos.

 

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