Supuestamente, la altura del cerro interferiría con los despegues del NAIM.

Hoy en día se está extrayendo material pétreo del cerro de Chiconautla para la construcción del NAIM, por lo cual se piensa que el cortarlo sería para aprovechar lo que se extraiga de él.

El proyecto del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) sigue dando de qué hablar, pues recientemente se informó que para permitir el libre y seguro despegue de los aviones, se tendrá que «rebanar» por lo menos 26 metros de altura del cerro histórico de Chiconautla, pues el Grupo Aeroportuario informó que la altura de éste interferiría con los despegues en la pista número tres.

Respecto a esto, el diputado federal Rafael Hernández Soriano, presidente de la comisión de seguimiento del nuevo aeropuerto, anuncio que la decisión del NAIM significa una devastación ambiental.

«Sería muy lamentable que el Grupo Aeroportuario, por un cálculo mal hecho, porque primero trazaron la pista y luego vieron qué había alrededor, estén pretendiendo rebanarlo. El cerro de Chiconautla juega un papel regulador del Valle no solamente por el valor histórico sino que por su volumen juega un papel regulador del paisaje y en las cuestiones hídricas y climatológicas de la zona; por su tamaño domina el Valle”, comentó.

Además, explicó que Raúl González Apaolaza, titular de la Dirección Corporativa de Construcción Lado Tierra del Grupo Aeroportuario, le comentó que el cerro no estorbaba estrictamente, pero que es mejor cortarlo.

«Me dijo (Raúl González) que lo que le habían dicho los de Mitre es que sí podían despegar las naves; pero era mejor que no estuviera ese pico ahí para que lo hicieran con mejor visibilidad. Son 26 metros de altura que tienen contemplado quitarle».

Pero no sólo eso, sino que dio informe de dos murales pétreos con los que cuenta el cerro de Chiconautla, uno de los cuales tiene un alto valor antropológico certificado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

Lamentablemente el cerro tampoco se encuentra actualmente en las mejores condiciones, pues del lado de Acolman y Tecámac se explotó su material pétreo para ser usado como material de construcción para desarrollos habitacionales; mientras que del lado de Ecatepec se encuentra el tiradero municipal. Eso sin contar que de sus faldas se extrae material para la construcción del NAICM.

«Si no lo cortan desde arriba se lo están acabado por abajo. Vamos a solicitar los estudios de los organismos internacionales que sustentan ese dicho, pero vemos que sin esa información a la mano no es necesario que se rebane este cerro», aseveró Hernández.

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