Orgía Deportiva.
Dele Alli revive su pasado inestable al recordar los orígenes de su padre y los años que vivió en Nigeria.
Bamidele Jermaine Alli nació en Milton Keynes, una ciudad ubicada al noreste de Londres. Su padre Kehinde, de origen nigeriano, lo abandonó a la semana de nacido para ocho años después, regresar por él y llevarlo a Nigeria, en donde era príncipe de una tribu. Cuando el niño tenía 11 años se mudaron a Houston, pero dos años más tarde, en una especie de déjá vu perverso, fue abandonado nuevamente y llevado, otra vez, a la capital inglesa con Denise, su madre.
La señora ya era alcohólica y tenía cuatro hijos más, todos de diferente padre. La difícil situación en casa, entre resacas y un ambiente hostil, hicieron que el pequeño Dele de 13 años fuera dado en adopción a la familia de su mejor amigo dentro de las inferiores del club Milton Keynes Dons. Así pasó a formar parte de la familia Hickford, quien lo hizo uno más y lo apoyó hasta su llegada al futbol profesional.
No obstante la animadversión que siente hacia su padre, la cual se hizo patente cuando optó por quitar de su dorsal el apellido Alli para solo hacerse llamar Dele, el hoy joven de 22 años ha mostrado solidaridad con sus raíces nigerianas. El pasado 11 de agosto anotó el gol del triunfo para el Tottenham en el primer partido de la Premier League y lo festejó haciendo un ademán que consiste en hacer un círculo con los dedos pulgar e índice a la altura del ojo y apoyar los tres restantes en la frente.
El jugador retó a sus seguidores en redes sociales a realizarlo y así nació el Dele Allí Challenge. En una época como la actual, en la que proliferan en la red los retos que nos invitan a hacer lo que otros ya hicieron, sin importar cuan estúpido o peligroso sea, la imitación del festejo del futbolista inglés va más allá.
Esta celebración tiene un significado más allá de la diversión que representa intentarlo por su dificultad. Desde que Nigeria se independizó de Inglaterra en 1960, cuatro etnias se repartieron el poder y el país se dividió en tres regiones: el Este, dominio de los igbo; el Oeste, controlado por los yoruba; y Norte, donde manda la aristocracia representada por los fulani y los hausa. Esto ha propiciado que el país más poblado de África lleve más de 50 años entre gobiernos militares y civiles (predominando los primeros).
Actualmente el régimen militar en Nigeria comete crímenes de lesa humanidad y, entre otras atrocidades, extirpa los ojos de aquellos que «se meten en donde no les incumbe», incluidos niños. Pero aquellos que son arrestados y logran salir intactos hacen la seña con la cual Dele festejó su gol como símbolo de victoria y resistencia.
De esta forma Dele le puso voz e imagen a nivel mundial a los que no tienen ni una ni otra, a los que padecen en carne viva la desgracia y enfrentan la dictadura militar en el país africano más poblado pero también el más dividido, en donde tres «naciones» habitan el mismo territorio. Ojalá todos y cada uno de las más de 60 mil personas que hicieron el #DeleAlliChallenge (incluidos los personajes famosos) sepan en algún momento que la difícil señal que hacen imitando el festejo del mediocampista es más que un asunto de moda.
Por: Gustavo «El Displicente»
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