Una especie poco conocida que habita desde México a Chile.
Los estudios podrían ayudar a conservar a la especie y el ecosistema en el que habita.
Un nuevo estudio a cargo de la Universidad Autónoma de Baja California Sur (UABCS) y del Instituto Politécnico Nacional (IPN) busca reconocer a mayor detalle las características del Cephalurus cephalus, mejor conocido como «tiburón renacuajo».
De acuerdo a los pocos estudios que existen al respecto, se desconocen muchas características de esta especia. Se conoce que vive en algunas regiones del Océano Pacífico, desde México hasta Chile y que es parte de una cadena trófica intermedia del fondo marino. Además vive a profundidades que van desde los 300 hasta los mil metros (zona mesopelágica).
Se sabe también que su cuerpo tiene una gruesa capa de grasa, lo que le permite soportar las bajas temperaturas y las profundidades en las que habita, esto representa una de las principales diferencias que tiene con la gran mayoría de los tiburones. En cuanto a su alimentación, su estructura plana y puntiaguda, le permiten alimentarse de crustáceos, camarones, langostillas y algunos tipos de cangrejos.
Sin embargo, el trabajo realizado por ambas dependencias está enfocado a reconocer más sobre sus hábitos alimenticios, sus características genéticas e identificar a sus posibles presas y depredadores, según informó el profesor de la UABCS, Mario Jaime Rivera, codirector de la investigación y candidato al Sistema Nacional de Investigaciones (SIN).
En el pasado se habían realizado solo cuatro estudios para dicha especia, éstos están basados en su taxonomía, distribución y ciertos aspectos de su biología, sin embargo, la cantidad de especímenes capturados y las investigaciones que con ellos se hicieron fueron muy pocas, por lo que este nuevo estudio podría ser de vital importancia para preservar a la especie y su ecosistema.
Aunque no se trata de una especie en peligro de extinción, uno de los principales peligros a los que se enfrentan este tipo de especies, es al desconocimiento que los humanos tienen de su hábitat, pues lo deterioran, invaden o eliminan sin tener conocimiento al respecto. Por ello, la importancia de dicha investigación, misma que «a pesar de que en algunas zonas de profundidad es muy común, no habíamos aprovechado para tomar muestras y estudiarlo antes», señaló Jaime Rivera.
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