La mandataria negó que el Estado mexicano esté rebasado por la problemática y rechazó que los casos actuales constituyan crímenes de lesa humanidad.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo expresó su desacuerdo con el reciente informe del Comité contra la Desaparición Forzada de la ONU, señalando que el documento presenta un sesgo y tiene como trasfondo una intención de criticar a su administración. Durante su conferencia matutina, la mandataria defendió las acciones de su gobierno y cuestionó los criterios utilizados por el organismo internacional.
Vía: El Financiero
Rechazo a la calificación de “lesa humanidad”
Uno de los puntos centrales de la respuesta presidencial fue el rechazo categórico a que las desapariciones en México sean catalogadas como crímenes de lesa humanidad. Sheinbaum argumentó que esta definición no corresponde a la realidad actual del país, ya que, desde su perspectiva, no existe una política de Estado para cometer dichos abusos, a diferencia de lo ocurrido en administraciones pasadas.
La mandataria enfatizó que su gobierno trabaja diariamente en la búsqueda e identificación de personas, por lo que considerar que estas prácticas son sistemáticas o permitidas por el Ejecutivo es, desde su visión, una apreciación incorrecta del Comité.

Vía: La Jornada
“México no está rebasado”
Ante los señalamientos que sugieren que el Estado mexicano se encuentra superado por la crisis de desapariciones, la presidenta afirmó que “México no ha sido rebasado”. Aseguró que las instituciones de seguridad y justicia mantienen esfuerzos constantes para atender el problema y que se cuenta con una estrategia clara para enfrentar la violencia y la impunidad.
Además, criticó que el informe no reconozca los avances en la metodología de búsqueda y los recursos destinados a las fiscalías y comisiones locales, insistiendo en que el diagnóstico de la ONU es parcial.

Vía: El Financiero
Petición de ampliar el informe y transparentar datos
Finalmente, la presidenta hizo un llamado a ampliar el informe para que se incluyan datos más precisos y se contextualice la situación actual frente a los esfuerzos institucionales. Sugirió que el organismo internacional debería revisar sus fuentes y metodología para evitar caer en una narrativa que solo busque desgastar la imagen del gobierno federal.
Sheinbaum reiteró que su administración mantiene un compromiso con los derechos humanos, pero subrayó que no aceptará diagnósticos que considere injustos o motivados por intereses políticos externos que quieran deslegitimar los avances en materia de seguridad.
Información de medios.
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