El encuentro en Islamabad entre JD Vance y Mohamad Baqer Qalibaf marca el contacto diplomático de más alto nivel entre ambas naciones desde 1979; el desbloqueo del Estrecho de Ormuz es la prioridad.
En un giro diplomático sin precedentes, delegaciones de Estados Unidos e Irán iniciaron este sábado en Islamabad, Pakistán, sus primeras negociaciones directas bajo la mediación del primer ministro Shehbaz Sharif. El encuentro cara a cara, encabezado por el vicepresidente estadounidense JD Vance y el presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, representa el diálogo de más alto nivel entre Washington y Teherán desde la Revolución Islámica de 1979.
Tras una mañana de consultas por separado con los mediadores pakistaníes, ambas representaciones se reunieron en el Hotel Serena, ubicado en la “Zona Roja” de alta seguridad de la capital. Según fuentes diplomáticas, tras una primera sesión de dos horas, las pláticas han pasado a una fase técnica donde comités de expertos analizan detalles económicos, militares, jurídicos y nucleares para dar solidez al frágil alto el fuego que rige desde hace días.

Hotel donde se están llevando a cabo las negociaciones. Vía: News 18
Las cartas sobre la mesa: Ormuz y activos congelados
El eje central de la negociación es la reapertura inmediata del Estrecho de Ormuz. Mientras Donald Trump ha asegurado desde Washington que la vía “pronto estará abierta”, la delegación iraní ha condicionado este paso a una serie de exigencias firmes:
- Desbloqueo de activos: Teherán exige la liberación de sus fondos congelados en el extranjero como gesto de buena voluntad.
- Cese al fuego regional: Irán insiste en que la tregua debe ser integral y cubrir también los frentes en el Líbano, punto que Israel ha rechazado hasta el momento.
- Control y tasas: La propuesta iraní incluye el cobro de tasas de tránsito y el uso obligatorio del nombre “Golfo Pérsico” en las comunicaciones marítimas.
Por su parte, el equipo de JD Vance, integrado también por Jared Kushner y Steve Witkoff, mantiene como prioridad absoluta la desnuclearización y la seguridad de la navegación, advirtiendo que no aceptarán “engaños” durante el proceso.

Vía: FB @Edwin Pitti
Una tregua bajo presión
A pesar del inicio del diálogo, la desconfianza es palpable. Mientras medios iraníes sugirieron que EE. UU. ya habría accedido a liberar parte de los activos, funcionarios en Washington negaron rápidamente dicha afirmación. La situación se complica por los continuos combates entre Israel y Hezbolá, un factor que Qalibaf calificó como una “línea roja” que debe respetarse para que las negociaciones prosperen.
El mundo observa con cautela este periodo de negociaciones pactado en el “Acuerdo de Islamabad”. El resultado definirá si la región avanza hacia una solución diplomática definitiva o si el conflicto, iniciado el pasado 28 de febrero, retoma su escalada militar con consecuencias impredecibles para el mercado petrolero.
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