Corredores de las comunidades rarámuri y mixteca logran dos oros, dos platas y un bronce en una de las pruebas de resistencia más exigentes del mundo.

Un grupo de cinco atletas indígenas mexicanos protagonizó una participación histórica al adjudicarse dos medallas de oro, dos de plata y una de bronce durante la edición 23 del Maratón de la Gran Muralla China

Esta competencia es considerada una de las pruebas físicas más extremas a nivel internacional, ya que su ruta exige superar desniveles pronunciados y escalar más de 5,000 peldaños de piedra.

Vía: Sociedad Noticias

Los rostros del triunfo en Asia

La comitiva nacional estuvo integrada por dignos representantes de dos pueblos originarios de México: la comunidad rarámuri (originaria de la Sierra Tarahumara, Chihuahua) y la comunidad mixteca (Oaxaca). La destacada cosecha de preseas se distribuyó de la siguiente manera:

  • Antonio Ramírez (rarámuri, 28 años): Medalla de oro en la prueba principal de 42 kilómetros (categoría varonil).
  • Miriam Morales (mixteca, 20 años): Medalla de oro en la carrera de 21 kilómetros (categoría femenil).
  • Balbina Morales (mixteca, 32 años): Medalla de plata en los 21 kilómetros (categoría femenil).
  • Mario Ramírez (rarámuri, 35 años): Medalla de plata en los 21 kilómetros (categoría varonil).
  • Sabina Martínez (rarámuri, 27 años): Medalla de bronce en el maratón de 42 kilómetros (categoría femenil).

Cabe destacar que Antonio Ramírez, acostumbrado a recorrer largas distancias utilizando sus tradicionales huaraches, tuvo que adaptarse al uso de calzado deportivo especial debido a las estrictas condiciones del pavimento sobre el monumento asiático.

Los cinco campeones forman parte activa de “México Imparable”, una iniciativa impulsada en agosto de 2025 por la presidenta Claudia Sheinbaum. Este programa tiene como objetivo principal la inclusión de atletas indígenas en competencias de alto rendimiento y la participación de las comunidades locales en el turismo deportivo.

Vía: X @EmbChinaMex

Correr: supervivencia y resistencia de la comunidad rarámuri

Para el pueblo rarámuri, el acto de correr trasciende las pistas internacionales y el reconocimiento público; representa una forma de supervivencia y su principal medio de transporte. Esta necesidad histórica los ha forjado como una población de atletas natos, capaces de competir al máximo nivel portando sus trajes típicos y sin depender de equipamiento especializado.

De acuerdo con la asociación civil Legión Rarámuri, esta comunidad de la Sierra Tarahumara ha enfrentado agresiones que los han obligado a un desplazamiento forzado hacia las Barrancas del Cobre. Este hábitat indomable se caracteriza por:

    • Climas extremos y tierras poco productivas que dificultan el cultivo y propician problemas de desnutrición.
    • Despojo constante de recursos naturales y tala ilegal de sus bosques.
    • Amenazas derivadas del control territorial y la violencia del crimen organizado.

Vía: Instagram @Legion_raramuri

Por último, estas profundas carencias sistémicas mantienen a la población rarámuri catalogada como un grupo vulnerable de alta prioridad, haciendo aún más valioso y meritorio el triunfo internacional de sus atletas frente a las adversidades.