Reporte del INEGI revela que adquirir alimentos en ciudades requirió $2,545.72 pesos por persona; la papa, la cebolla y comidas fuera de casa presionaron los costos.
El costo del gasto alimentario familiar mantuvo presiones al alza en los centros urbanos durante el arranque del segundo semestre. Este martes 11 de agosto de 2026, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) dio a conocer la actualización de las Líneas de Pobreza, revelando que el costo de la canasta alimentaria urbana registró un incremento anual del 3.8% en julio, ubicándose por encima de la inflación general del 3.1%.

Vía: Norte Digital
De acuerdo con las Líneas de Pobreza Extrema por Ingresos, una persona que habita en zonas urbanas requirió un mínimo de 2,545.72 pesos mensuales para cubrir únicamente sus requerimientos de alimentación básica. En contraste, en el ámbito rural el valor monetario de la canasta alimentaria se fijó en 1,894.69 pesos al mes, representando un aumento interanual del 2.0%, cifra que se mantuvo por debajo del indicador inflacionario general reportado en el mismo periodo.
“Las Líneas de Pobreza ofrecen un referente monetario para determinar si los ingresos de la población son suficientes para adquirir los bienes, servicios y alimentos de las canastas. Cuando el ingreso no cubre la canasta alimentaria, se ubica en Pobreza Extrema por Ingresos”, precisó el INEGI.

Vía: Revista enviva
Productos con mayor incremento y patrones de consumo
El encarecimiento de la canasta básica alimentaria se concentró de forma directa en rubros específicos de consumo cotidiano:
- Alimentos con mayores alzas: Los productos que más presionaron el gasto tanto en el campo como en la ciudad fueron la papa, con un repunte del 62.3% anual; la cebolla, con un alza del 33.6%, y los alimentos y bebidas consumidos fuera del hogar, que subieron 6.0%.

Vía: La Aurora de México
- Hábitos de consumo en el campo: El INEGI detalló que en zonas rurales los alimentos con mayor ingesta diaria individual son el agua (399.55 gramajes), la tortilla de maíz (220.80 g), la leche de vaca (120.56 g) y el jitomate (68.01 g).

Vía: GQ México
- Hábitos de consumo en la ciudad: En el entorno urbano destaca el consumo diario de agua natural (527.12 g), leche de vaca (206.26 g), refrescos de cola y sabores (159.03 g) y tortillas de maíz (139.92 g).

Vía: El Economista
Canasta no alimentaria y medición multidimensional
Al integrar los gastos de servicios básicos, salud, transporte y educación, la Línea de Pobreza por Ingresos se elevó significativamente. Para cubrir la canasta básica total de alimentos y servicios en zonas urbanas, un habitante necesitó 4,884.09 pesos mensuales (un aumento anual del 3.5%), mientras que en el ámbito rural el monto ascendió a 3,494.78 pesos (un incremento del 2.9%). En el rubro no alimentario, las mayores presiones provienen del transporte público, que se encareció 8.0% en ciudades y 8.6% en el campo, sumado al alza en servicios de educación, cultura y recreación. El INEGI recordó que mantiene la actualización mensual de estas métricas tras asumir la función del extinto Coneval.

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