Especialistas advierten que la obsesión por dietas estrictas y el exceso de ejercicio afectan la salud mental; solo uno de cada 10 afectados recibe ayuda a tiempo.
El bombardeo constante de filtros, rutinas extremas y estereotipos corporales inalcanzables en plataformas digitales está pasando una factura severa a la salud de las juventudes. Ante este panorama, el Gobierno del Estado de México, a través del Instituto de Seguridad Social del Estado de México y Municipios (ISSEMYM), encendió las alertas sobre el incremento de padecimientos como la ortorexia y la vigorexia, dos trastornos relacionados con la conducta alimentaria y la percepción de la imagen que dañan tanto el organismo físico como el bienestar emocional de adolescentes y jóvenes.

Vía: Milenio
Dietas obsesivas y la trampa del cuerpo perfecto
Ana Isabel Mercado Bernal, psicóloga adscrita a la Clínica de Consulta Externa Lázaro Cárdenas del instituto, precisó que estos desórdenes suelen camuflarse bajo la apariencia de hábitos saludables. La ortorexia consiste en una fijación extrema por consumir únicamente productos considerados “puros” o sanos sin guía médica, lo que deriva en la eliminación drástica de grupos completos de nutrientes, intensos sentimientos de culpa al romper las reglas autoimpuestas y aislamiento social por evitar comer fuera de casa.

Vía: Radio Mitre
Por su parte, la vigorexia implica una percepción distorsionada de la propia complexión física, donde la persona se percibe débil o delgada aun teniendo un desarrollo muscular notable. Esta inconformidad constante empuja a realizar extenuantes jornadas de entrenamiento físico y a consumir suplementos alimenticios o sustancias sin ningún tipo de supervisión sanitaria.

Vía: Porque quiero
Solo el 10% de los adolescentes en riesgo recibe atención
De acuerdo con cifras de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT), citadas por la especialista, el riesgo alto de sufrir trastornos de la conducta alimentaria alcanza al 1.6% de la población adolescente en el país. Esta proporción equivale a cerca de un millón 800 mil jóvenes, concentrados primordialmente en zonas urbanas y en los estados del centro de México. Sin embargo, la brecha de atención médica sigue siendo alarmante: menos de 180 mil reciben un tratamiento especializado y oportuno.

Mercado Bernal subrayó que estos problemas rara vez se presentan solos; con frecuencia coexisten con cuadros de ansiedad generalizada, depresión profunda, pensamientos obsesivos y conductas compulsivas. Por ello, la recuperación requiere un abordaje multidisciplinario que involucre atención médica, psicológica, psiquiátrica y nutricional, sumado al respaldo comprensivo de la familia.
Canales de atención médica especializada
El ISSEMYM, organismo sectorizado a la Oficialía Mayor del gobierno mexiquense, exhortó a las familias y a sus derechohabientes a mantenerse atentos a cambios bruscos en las rutinas de alimentación o aislamiento social y acudir sin demora a su clínica de adscripción. Para facilitar el acceso a los servicios preventivos, la institución mantiene habilitado su portal digital oficial (www.issemym.gob.mx), donde la población puede consultar la ubicación exacta de las unidades médicas, verificar horarios y agendar citas electrónicas con personal calificado.
BAOA







