El director del organismo, Tedros Adhanom, advierte sobre la rápida propagación del virus en zonas de guerra; la cepa Bundibugyo complica el panorama al no contar con una vacuna aprobada.
Vía NotiPress: Este sábado 23 de mayo de 2026, la Organización Mundial de la Salud (OMS) modificó drásticamente la gravedad operativa del brote de Ébola en la República Democrática del Congo (RDC) al elevar el nivel de riesgo nacional de “alto” a “muy alto”. La institución aclaró que esta recategorización no equivale a una pandemia global, sino a una alerta máxima interna debido a la velocidad de propagación, el colapso del sistema sanitario local y las severas dificultades para cortar las cadenas de contagio en el territorio africano.

Vía: EL PAÍS
Propagación veloz en zonas de conflicto armado
Durante una rueda de prensa, el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, detalló que el avance geográfico de la enfermedad está reduciendo peligrosamente el margen de respuesta médica, obligando a mantener activa la Emergencia de Salud Pública de Importancia Internacional:
“La enfermedad se propaga rápidamente… Actualmente estamos revisando nuestra evaluación de riesgos para calificarlo de muy alto a nivel nacional, alto a nivel regional y bajo a nivel mundial”, afirmó el titular del organismo.

Vía: Sin Embargo
El epicentro sanitario se localiza en las provincias de Kivu del Norte y Kivu del Sur, regiones actualmente fragmentadas por los combates entre las fuerzas gubernamentales congoleñas y el grupo armado M23 (apoyado por Ruanda). Esta situación de violencia, sumada al caos en la provincia de Ituri, impide la libre movilidad del personal de salud, el rastreo de contactos y la instalación de centros de aislamiento.

Vía: UN News
La amenaza de una cepa sin vacuna ni tratamiento
El factor más alarmante para los expertos radica en que el brote corresponde a la cepa Bundibugyo, una variante del virus que no cuenta con ninguna vacuna aprobada ni con un tratamiento específico autorizado en el mercado global. Esta carencia científica, combinada con los desplazamientos forzados de miles de personas que huyen del conflicto y del hambre, propicia una “transmisión silenciosa” fuera del radar médico.

Vía: Aristegui Noticias
Ante este escenario, Greg Ramm, director de la organización Save the Children, lanzó un duro diagnóstico sobre el impacto humanitario en la población civil:
El brote es “una nueva crisis masiva que se suma a una situación ya de por sí difícil”, definió el directivo.
En contraste con la crítica situación de la RDC, la OMS informó que el panorama en la vecina Uganda se mantiene bajo control y en estatus “estable”, registrando únicamente dos casos confirmados y un deceso notificado hasta el momento.






