El poder de la palabra - Anaya: ¿Espionaje o los primeros pasos a la campaña?
El poder de la palabra - Anaya: ¿Espionaje o los primeros pasos a la campaña?

Aunque las precampañas hayan terminado, Anaya estará en boca durante algunos días más.

El precandidato a la presidencia, Ricardo Anaya, denunció que en días recientes ha sufrido el espionaje de la oposición.

Las precampañas han terminado, pero eso sólo significa que, ahora sí, las campañas fuertes se vienen con todo, y como bien dice el dicho que «en la guerra y en el amor todo se vale», se vale empezarlas desde antes. Ahora bien, lo importante es qué tan ingeniosos serán los candidatos para hacer esto sin que el INE los multe bajo el cargo de actos anticipados. Ejemplo de ello puede ser el de Ricardo Anaya, precandidato de la coalición Por México al Frente, quien recientemente reveló al mundo ser objeto de espionaje gubernamental.

¿Cuáles fueron los hechos? Resulta que el candidato «blaquiazulamarillo» mostró un video en el que se puede ver cómo un Jeep con placas YHA-86-08 lo sigue durante un gran tramo de la carretera, a lo cual y después de un tiempo, el valeroso funcionario baja de su vehículo (¡sin escoltas ni nada!) a encarar al espía.

Lo curioso, es que el sujeto a bordo del Jeep no espera ni un solo segundo para identificarse como miembro del CISEN –el cual es el órgano de inteligencia civil del gobierno- y quien simplemente se ampara diciendo que «ando comisionado en esto».

Respecto a este asunto, Anaya publicó en su Twitter:«Hoy es un Tiida. Hace unos días, un Jeep (YHA-86-08). Uno de los conductores confesó ser del CISEN. En lugar de perseguir delincuentes, espían opositores. Por eso estamos como estamos».

Ahora bien, por más conspiracionista que uno sea o no, es imposible negar que al menos una parte de nosotros cree que el gobierno realiza acciones ilegales de espionaje. Sin embargo, esto podría no tomar mucha importancia para cualquier persona que cuente con un poco de poder (al menos el de un amparo o un fuero), pero sí se convierte en una situación con un gran valor mediático, pues cualquier político con un mínimo de inteligencia sabe que todo acto en su favor o en su contra sirve como gancho para promocionarse de manera indirecta antes de que comiencen las campañas electorales, y Anaya ya comenzó.

Asimismo, el vicecoordinador del grupo parlamentario del PRD en la Cámara de Diputados, Jesús Zambrano, exigió al secretario de Gobernación, Alfonso Navarrete Prida, no sólo que diera una explicación urgente sobre este supuesto espionaje a Anaya, sino que dé por terminada cualquier acción que el CISEN esté llevando a cabo para acosar a los candidatos de la oposición.

De igual forma –y tiene toda la razón- mencionó que si efectivamente no se trata de una acción de espionaje, al menos sí se debería de informar a los candidatos que hay un miembro del gobierno a sus espaldas que los «cuida y resguarda». Sea como sea, no cabe duda de que para Anaya esto ya representa al menos un par de días más en los que se hablará de él antes de que inicien las campañas.

Ahora bien, y sólo por no dejar, el que se ha vuelto un experto en esto de promocionarse durante 12 años sin la necesidad de ser él quien aparezca a cuadro es López Obrador, ya que quien sea que hable del tabasqueño, sin importar si es a favor o en contra, es de ley que la noticia no será quién lo dijo ni lo que dijo, sino el mismo AMLO; tal como ocurrió este día con el panista Roberto Gil Zuarth, pues al pedir licencia al Senado, una de sus declaraciones fue que «Hay que dejarnos el cuento de que (Andrés Manuel) es un peligro para México (…) Dejemos la trivialización y la estigmatización».

Por supuesto, ¿cuál cree usted que será la noticia? ¿Que Zuarth pidió licencia; o que Obrador no es un peligro para México?