El corte de agua en la Ciudad comenzará el miércoles 31 de octubre. Foto: Chilango.
El corte de agua en la Ciudad comenzará el miércoles 31 de octubre. Foto: Chilango.

El corte de agua en la Ciudad comenzará el miércoles 31 de octubre

Debido al corte de agua, la SEP anunció que se cancelarán las clases para 1 300 000 estudiantes.

El megacorte de agua en la Ciudad Monstruo debe entenderse, más que como un apocalipsis, como un preámbulo para romper las definiciones de lo que conocemos como «centros urbanos».

El próximo 31 de octubre, en punto de las 8:00 horas, la Ciudad de México recibirá a sus muertos con un megacorte de agua en 13 de sus 16 alcaldías; entre las más afectadas se encontrarán Miguel Hidalgo y Cuauhtémoc con recortes totales.

Ante la situación que durará 72 horas, quienes habitan en esta urbe ya comienzan a tomar medidas como vender a costos excesivos los tambos para guardar el líquido vital.

La moraleja humana dicta que, de algunas emergencias, aún se puede sacar provecho.

Otros y otras analizan la posibilidad de cerrar completamente sus negocios:

La SEP ya ha anunciado que los días 31 de octubre y 1 de noviembre no habrá clases en sus planteles, pues dependen en gran medida del agua para solventar las necesidades sanitarias de sus clientes.

Las escuelas privadas aún están por dictaminar.

La SEP ya ha anunciado que los días 31 de octubre y 1 de noviembre no habrá clases en sus planteles.

Gimnasios, lavanderías, restaurantes o fondas dilucidan aún si permanecerán sus cortinas abiertas.

O si su plan de contingencia será tener pérdidas monetarias que afecten directamente a sus familias.

Aunque vivamos en un estado inexplicable de negación y no construyamos una cultura ecológica, el agua es un líquido indispensable no solo para la vida, también a niveles estructurales es vital:

Sector salud, sector agrícola, sector industrial, estabilidad económica, política y social.

En ese sentido, la Ciudad de México y la gran mayoría de las ciudades se están acercando rápidamente a un punto de quiebre: el desabasto de agua.

Es cierto que, en esta ocasión, el megacorte responde a la construcción de una nueva línea de alta presión en el sistema Cutzamala; pero también es cierto que estas obras son necesarias porque el crecimiento de la población en la urbe es acelerado.

Por ese motivo, además de las campañas en medios de comunicación para que «cuidemos el agua», es obligatorio cuestionar nuestro culto a las ciudades y las formas como estas se construyen:

Centralización del trabajo, sobrepoblación, oportunidades educativas para unos cuantos, tala excesiva de árboles, destrucción de especies endémicas y hábitos de consumo que asemejan más a los de una plaga que a los de seres racionales capaces de existir sin destruir.

HOY NOVEDADES/ EDITORIAL