Un predio ubicado en la localidad de Texcatzongo, se encontraba aparentemente delimitado por aproximadamente 300 llantas, las cuales quedaron completamente carbonizadas. Esto ocurrió gracias a una importante movilización de los cuerpos de emergencia generó la quema de llantas, la cual fue advertida por vecinos de la comunidad Los Coyotes, quienes pensaron que podría tratarse de la explosión de un ducto de Petróleos Mexicanos o de una camioneta usada para la extracción ilegal de combustible.
El hecho sucedió minutos después de las 14 horas y causó gigantescas columnas de humo negro, las cuales temían se extendieron hasta el cerro para continuar hasta tierras de cultivo.
La quema fue notificada al número de emergencia, por ello la despachadora del Centro de Control, Comando, Comunicaciones y Cómputo (C4) solicitó apoyo a personal de la Dirección de Bomberos y Protección Civil.
Los denominados como «tragahumos» acudieron de inmediato al lugar en un autobomba, donde una densa capa de humo negro ya impedía la visibilidad, por lo cual residentes del lugar se encontraban alarmados de que el fuego pudiera ser producto de una explosión en un polvorín. Mientras una de las unidades avanzaba hasta la comunidad de Texcatzongo, otra viajaba con dirección al edificio destinado a almacenar pólvora y explosivos, el cual se encontraba sin novedad.
En el predio, debido a que se hallaba en un área de difícil acceso, los «tragahumos» comenzaron a retirar los neumáticos que aún no eran alcanzados por el fuego, mientras este se extendía por toda una franja de más de 200 metros de distancia. Toda una travesía que afortunadamente tuvo un buen final para todos los involucrados.
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