Los líderes del Cártel de Sinaloa habrían iniciado contactos con autoridades estadounidenses desde hace un año, siguiendo los pasos de sus hermanos Ovidio y Joaquín.
La estructura de mando del Cártel de Sinaloa atraviesa un momento de incertidumbre histórica. Según un reporte publicado por el diario Los Angeles Times, Iván Archivaldo y Jesús Alfredo Guzmán Salazar, hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán, mantienen negociaciones con el gobierno de Estados Unidos para una posible entrega.
Esta revelación, sustentada en fuentes familiarizadas con los procesos federales, sugiere que los líderes de la facción de “Los Chapitos” exploran beneficios judiciales similares a los obtenidos por sus hermanos, Ovidio y Joaquín Guzmán López.

Vía: Excélsior
La sombra de la traición y la cooperación familiar
La decisión de Iván Archivaldo, considerado el líder operativo del grupo, no es aislada. El movimiento ocurre tras la declaración de culpabilidad de Joaquín Guzmán López en diciembre de 2025, quien reconoció su participación en el secuestro de Ismael “El Mayo” Zambada. Por consiguiente, la cooperación de sus hermanos menores ha dejado a los Guzmán Salazar en una posición vulnerable.
De acuerdo con el periodista Keegan Hamilton, los hermanos habrían establecido contacto con agentes federales desde hace aproximadamente un año. Mientras tanto, Estados Unidos mantiene activa una recompensa de 10 millones de dólares por información que lleve a su captura, una presión que ha fracturado la lealtad dentro de la organización criminal.

Vía: El Sol de México
Sacudida política: del Gobierno de Sinaloa a Venezuela
La investigación estadounidense no solo apunta a los capos, sino que ha comenzado a destapar presuntas redes de protección oficial. El expediente judicial menciona nombres de alto impacto:
- Rubén Rocha Moya: El gobernador con licencia de Sinaloa es señalado por presuntamente permitir operaciones criminales a cambio de respaldo electoral, acusación que el mandatario ha rechazado tajantemente.
- Cártel de los Soles: Los documentos vinculan al Cártel de Sinaloa con esta organización, presuntamente relacionada con funcionarios de Nicolás Maduro en Venezuela.
En consecuencia, el fiscal general interino de Estados Unidos, Todd Blanche, advirtió que en los próximos meses podrían presentarse nuevas acusaciones contra funcionarios mexicanos, elevando la tensión diplomática entre ambos países a niveles inéditos.

Vía: Milenio
Una guerra interna sin tregua
El punto de quiebre definitivo fue el 25 de julio de 2024, cuando “El Mayo” Zambada fue entregado a agentes federales en Nuevo México tras ser presuntamente secuestrado por Joaquín Guzmán López. Este evento detonó una guerra civil dentro del Cártel de Sinaloa entre “Los Chapitos” y “Los Mayos” (ahora liderados por Ismael Zambada Sicairos), provocando una ola de asesinatos y desplazamientos forzados que no ha cesado.

Vía: N+
Finalmente, analistas consideran que una entrega negociada de los hermanos Guzmán Salazar podría redefinir el mapa criminal de México. Si bien representaría un golpe mediático y judicial contundente, también existe el riesgo de que el vacío de poder acelere nuevos episodios de violencia en el noroeste del país, mientras las facciones restantes luchan por el control total de las rutas de narcotráfico y fentanilo.
Información de medios.
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