Lo que comenzó como un respaldo electoral estratégico hacia la Cuarta Transformación derivó en una confrontación abierta en las calles, presionando al gobierno actual en la víspera del Mundial.
La relación entre la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) y los gobiernos de la Cuarta Transformación completó una metamorfosis radical: transitó de la colaboración política a una confrontación abierta que hoy satura las calles y las mesas de negociación.
Originalmente, la CNTE nació el 17 de diciembre de 1979 en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, como una corriente disidente del SNTE. Desde su origen, el movimiento impulsó la democratización sindical y utilizó la movilización masiva como su principal herramienta de presión.
Vía: El País
Inicialmente, el magisterio disidente encontró un fuerte aliado ideológico en Andrés Manuel López Obrador. Durante su etapa como opositor, el tabasqueño prometió derogar la Reforma Educativa de Enrique Peña Nieto, un compromiso que cumplió puntualmente tras ganar la presidencia en 2018.
Al respecto, el gobierno federal abrió canales directos de diálogo, autorizó incrementos salariales y el propio López Obrador calificó a la CNTE como una “vanguardia” que rescató a la educación pública del neoliberalismo.

Vía: Mesa Reservada
Las demandas estructurales que fracturaron la alianza
Sin embargo, las respuestas de la federación resultaron insuficientes para las bases magisteriales conforme avanzó el sexenio, abriendo una profunda brecha en la relación. Específicamente, la CNTE mantuvo vigentes exigencias históricas que la administración de López Obrador no logró resolver.
Entre los reclamos centrales destacan:
- La derogación de la Ley del ISSSTE de 2007 y el regreso al esquema de pensiones previo a las Afores.
- La eliminación de la Unidad del Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros (USICAMM).
- Mayores aumentos salariales al sueldo base y la certeza en los mecanismos de promoción docente.
Como consecuencia, las diferencias detonaron una etapa de mayor hostilidad a partir de 2021. El punto de quiebre más tenso ocurrió en agosto de ese año, cuando los maestros bloquearon el paso del presidente en Chiapas, impidiéndole la entrada a su conferencia matutina. A partir de ese momento, la confrontación sustituyó a la cercanía inicial.

Vía: El Universal
Sheinbaum enfrenta la crisis en pleno año mundialista
En la actualidad, la llegada de Claudia Sheinbaum Pardo a la presidencia no ha modificado el complejo escenario. Aunque la mandataria apuesta por mantener abiertas las mesas de negociación y rechaza categóricamente el uso de la fuerza pública, su administración argumenta que muchas de las peticiones representan costos financieros inviables que comprometerían el equilibrio presupuestal del país.
“El desafío para Sheinbaum es especialmente complejo porque enfrenta a un movimiento autónomo que opera como un actor político de presión nacional, no solo como un sindicato ordinario”, señalan analistas políticos.

Vía: Educación Futura
Finalmente, este histórico conflicto magisterial presiona al gobierno federal en un momento de máxima exposición internacional debido a la cercanía de la Copa Mundial de Fútbol 2026. La historia reciente demuestra que la CNTE posee una de las mayores capacidades de movilización en México, convirtiendo una antigua alianza estratégica en el principal reto de gobernabilidad para la continuidad de la Cuarta Transformación.
Información de medios.
XSB






