Los crímenes del Mar del Norte es dirigida por José Buil.
La película Los crímenes del Mar del Norte retrata los asesinatos del multihomicida mexicano Goyo Cárdenas.
Los crímenes del Mar del Norte, del director José Buil, presenta los asesinatos de Gregorio Cárdenas Hernández, mejor conocido como el Estrangulador de Tacuba, cuyos crímenes aterrorizaron a la Ciudad de México en los años 40.
Sin embargo, lo escalofriante de este caso, además de los asesinatos de tres trabajadoras sexuales y una estudiante, fue el hecho de que Goyo Cárdenas fuera recibido entre ovaciones y aplausos por una repleta Cámara de Diputados, luego de ser perdonado públicamente por el presidente Luis Echeverría, quien además lo catalogó como «un gran ejemplo y un caso claro de rehabilitación».
De esta forma, el director Buil presenta, a manera de crónica, los crímenes de Goyo Cárdenas; pues mediante el personaje de Jorge Roldán «el Calavera» y de forma muy libre, narra los lamentables hechos que hicieron de el Estrangulador de Tacuba uno de los asesinos más conocidos en la historia de nuestro país.
Uno de los principales puntos a favor de Los crímenes del Mar del Norte es la forma en que se nos presenta, pues, al estar filmada en blanco y negro con un fondo músical típico de los 40, no solo logra una gran fotografía, sino que fácilmente nos remonta varios años atrás a las calles de Tacuba (locación de la cinta) donde Goyo ―interpretado por Gabino Rodríguez― acechaba a sus víctimas.
Ahora bien, la historia es llevadera, pero con un ritmo un tanto pesado, pues a pesar de que, desde un inicio, se enfoca en el tiempo en que Goyo comenzó a matar y en ningún momento ahonda en la mente del asesino, los diálogos lentos y la calmada narrativa ocasionan que la cinta se vuelva, no tediosa, pero sí tardada; lo que, por momentos, podría causar que la atención del espectador se vaya hacía otro lado, una vez que ya le han mostrado lo necesario para pasar a la siguiente escena. En este largometraje, la trama continúa en una misma secuencia que ya no aporta nada más a la película.
No obstante, la cinta merece la pena, gracias a la mancuerna que Gabino Rodríguez y Norman Delgadillo «el Calavera» forman, pues gracias a sus actuaciones es que el filme avanza y logra ser entretenido en su mayor parte.
De igual forma, otro punto a favor de esta película es la documentación que se tuvo para su realización, pues no solo la iluminación y la fotografía logran adentrar al público en la historia, sino que además la puesta en escena desde las fachadas antiguas hasta los automóviles de época, pasando por el vestuario del mismo Goyo y la cronología en que cometió sus crímenes, logran una gran fidelidad a la historia de la vida real.
Aunque ―si bien la cinta logra entretener― carece de un final impactante, pues la no inclusión de aquella escena ―ya fuera recreada o documentada― de Goyo entrando a San Lázaro entre aplausos y ovaciones, pudo ser la secuencia que cerrara con broche de oro esta cinta y, más aún, que la hubiera convertido en una excelente metáfora del México de hoy como el de hace casi 40 años, es decir, donde el crimen sale impune ante la ley y, al mismo tiempo, es celebrado.
Los crímenes del Mar del Norte es, a fin de cuentas, una obra entretenida y bastante llevadera, aunque al parecer todavía tendremos que esperar un poco más para mirar un filme que explote al máximo todo el potencial que un personaje como Goyo Cárdenas puede darle al cine nacional.
La cinta tendrá su premiere este miércoles en el WTC de la Ciudad de México y estrenará este fin de semana.
Israel Yerena
HOY NOVEDADES/LIBRE OPINIÓN







