Legisladores demócratas calificaron de falsos los señalamientos de manipulación de votos; el gobierno de Beijing negó cualquier intervención en el sistema político estadounidense.
Vía NotiPress: El Partido Demócrata rechazó enérgicamente las recientes declaraciones de Donald Trump, quien denunció un presunto respaldo del gobierno de China para orquestar un fraude en los comicios presidenciales de 2020. Senadores, representantes y exfuncionarios de la oposición calificaron las afirmaciones como infundadas y criticaron que el mandatario utilizara informes de inteligencia para revivir disputas pasadas sin aportar pruebas contundentes sobre una alteración real en el cómputo final de los sufragios.
Vía: Wikipedia
Durante un mensaje emitido desde la Casa Blanca, Trump argumentó que el gobierno del país asiático obtuvo de manera ilícita 220 millones de archivos de votantes norteamericanos con el propósito de coordinar operaciones que derivaron en la fabricación de boletas ilegales para favorecer a Joe Biden. El presidente acusó a la bancada demócrata de aprovecharse de esta supuesta intromisión y arremetió contra miembros de las agencias de seguridad por haber ocultado deliberadamente la información durante su primer mandato.
“China obtuvo 220 millones de archivos de votantes para coordinar operaciones destinadas a fabricar boletas electorales ilegales. Los miembros del estado profundo en nuestras agencias de inteligencia trabajaron activamente para suprimir y minimizar la información sobre el alcance de la siniestra intromisión electoral de China, ocultándolo tanto del presidente como del pueblo estadounidense”, aseveró Donald Trump al exigir el despido inmediato de los implicados.

Vía: The New York Times
Argumentos de la oposición y disponibilidad de datos públicos
La respuesta de los líderes de la bancada demócrata se concentró en desarmar el argumento técnico presentado por la administración federal:
- Naturaleza comercial de los datos: El senador por Virginia, Mark Warner, vicepresidente del Comité de Inteligencia del Senado, aclaró que los registros de votantes son información pública que puede adquirirse legalmente en la mayoría de los estados para fines de campaña. Precisó que el acceso a estos archivos de identidad no implica un hackeo a los sistemas de conteo ni una modificación de las actas de votación.

Vía: WVTF
- Contradicción interna: Warner cuestionó que los funcionarios del área de inteligencia designados por el propio Trump durante su primera gestión no detectaran ninguna alerta de alteración de votos. Recordó que las agencias federales concluyeron de forma unánime que no existieron sufragios modificados por potencias extranjeras en el proceso de 2020.
- Desvío de atención ciudadana: Por su parte, el líder de la minoría en el Senado, Chuck Schumer, y la exvicepresidenta Kamala Harris señalaron que estas acusaciones forman parte de una estrategia política destinada a minar la confianza ciudadana antes de los próximos comicios de medio mandato y distraer a la opinión pública de problemáticas prioritarias como la inflación y el precio de los combustibles.
Vía: City Limits
Negativa oficial por parte del gobierno de Beijing
El conflicto diplomático escaló tras los pronunciamientos ministeriales del país asiático:
A través de su Ministerio de Relaciones Exteriores, el portavoz Lin Jian calificó los señalamientos de la Casa Blanca como puras invenciones y calumnias maliciosas desprovistas de sustento real. El funcionario enfatizó que la política exterior de su nación se rige bajo el principio estricto de no intervención en los asuntos internos de otros Estados, exigiendo a los actores políticos de Washington que dejen de utilizar a China como un elemento de confrontación electoral y debate partidista doméstico.
Vía: EFE






